domingo, agosto 11, 2013

Las hazañas de Nellie Bly Pionera del periodismo

Las hazañas de Nellie Bly son quizás la primeras historias de periodistas que se cuentan a los alumnos de periodismo y que cautivan sobre todo a las jovencitas que empiezan a soñar con ser como ella: temeraria, dinámica, aventurera ...

Eran los tiempos del gran Joseph Pulitzer, hacia 1888, y de su formidable diario The New York World, que alardeaba de tener los mejores reporteros de campo de los Estados Unidos, pero varones. Las damas tenían poco espacio más allá de las crónicas femeninas.

Pulitzer y sus editores supieron de la bella joven Elizabeth Cochran, que con 21 años cumplidos había pasado seis meses en México y enviado notas para el Pittsburg Dispatch con severas críticas al gobierno del entonces presidente azteca Porfirio Díaz.

Reconocida pese a que usaba el pseudónimo de “Nellie Bly” fue perseguida y debió huir de México para escapar de las ira y deseo de retaliación del dictador.

La cuna del periodismo mundial era Nueva York. Y allá fue Nellie Bly a ofrecer a Pulitzer un reportaje sensacional: introducirse en un manicomio simulando demencia y luego contar la historia.

Se cuenta que hizo ensayos y su caracterización fue tan buena que logró convencer a los médicos de que la internaran en el manicomio de la Isla Blackwell.

Soportó diez días de trato inhumano y luego publicó la serie Ten Days in a Mad-House que causó sensación a la vez que estupor en la opinión pública. Su demoledora metáfora is a human rat-trap movilizó a las autoridades y logró un aumento del presupuesto para el hospital.

La siguiente asignación fue menos riesgosa. El reto fue dar la vuelta al mundo en menos de los 80 días de Philleas Fogg y su mayordomo, los inolvidables personajes del libro del francés Julio Verne.

Sola, sin acompañante, Nellie emprendió el viaje el 14 de noviembre de 1889 y en cada parada envió crónicas que millones de personas siguieron con avidez. Su ruta fue Jersey City, Londres, Amiens, Brindisi, Port Said, Singapur, Hong Kong, San Francisco y finalmente Jersey nuevamente, el 25 de enero, donde fue recibida con salvas de cañonazos de Battery Park y una multitud entusiasta que aplaudía a rabiar.

Pocos recuerdan que había otra mujer haciendo lo mismo, pero al revés. Los editores de la revista Cosmopolitan, que obviamente tenía un perfil de lectoría distinta al aparatoso World, decidieron competir desde lo que llamaron dignified sensationalism y enviaron a la distinguida Elizabet Bisland a realizar el mismo viaje pero a la contraria, es decir, comenzando por San Francisco. Hubo que convencerla porque cuando le plantearon la misión alegó que tenía lleno su calendario social y varias citas con su costurera.

Aceptó finalmente pero en Primera Clase de trenes y barcos. Y así refinada, descrita como toda una dama, hizo el viaje en 76 días, sólo pocos más que la dinámica Bly y sin tanta promoción porque el World ignoró el esfuerzo.

La Bly publicó un libro sobre el viaje que fue todo un best-seller y luego se retiró del periodismo porque se casó con un potentado de la confección. Cuando éste murió ella se hizo cargo de la Iron Clad Manufacturer y patentó con su nombre el clásico barril americano de 55 galones que se popularizó en todo el mundo. Pero su empresa quebró y volvió al periodismo para cubrir las batallas de las sufragistas y otras de la Primera Guerra Mundial. Murió en 1922, a los 57 años escasos.

Añadiremos solamente que algunos meses después de los viajes de la Bly y la Biesland el reportero George Francis Train hizo el viaje alrededor del mundo en sólo 67 días, pero ya nadie le dio importancia, pues la magia estaba en los viajes con las dos reporteras.

Juan Gargureviches un prestigioso comunicólogo y periodista peruano.



La cuna del periodismo mundial era Nueva York. Y allá fue Nellie Bly ofreciendo a Pulitzer un reportaje...


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