lunes, agosto 26, 2013

Raúl Peñaranda “Mi renuncia ayuda a que no se ataque a otros periodistas”

La noticia de la renuncia del director de Página Siete sacudió al periodismo en Bolivia. La decisión fue como una inmolación: se fue para que no sigan atacando al periódico que dirigía y que fundó hace tres años y medio. Su determinación pudo más que el pedido de sus colegas de redacción y del mismo directorio para que se quede. Tiene claro que este es un momento difícil para el periodismo independiente del país. Todo comenzó el lunes, cuando Página Siete tituló que cuatro ministros habían sido excomulgados por la Iglesia católica. La noticia fue desmentida a través de un comunicado de la Conferencia Episcopal. El periódico reconoció un error de interpretación y el Gobierno utilizó el suceso para criticar al diario, al principal accionista y al director.

¿Qué hay detrás de tu decisión de renunciar a ser director de Página Siete?
El Gobierno estaba usando un error nuestro. Nosotros nos dimos una estocada. Y teníamos información de que iba a utilizar ese argumento de manera permanente. Por tanto, en defensa del periódico, asumí la responsabilidad del error y renuncié. Ahora, para el Gobierno va a ser más difícil iniciar ataques contra un nuevo director. Tomé esa decisión para proteger al periódico.
Las muestras de solidaridad han sido tantas, tan generosas y sorprendentes que el periódico se ha recuperado, porque en cierta medida había perdido el lunes, por un titular equivocado.

¿Cómo deben entenderse los ataques del Gobierno a Página Siete ahora y antes a otros medios?
Hay una estrategia doble del Gobierno respecto a los medios. Por un lado está el acoso, que puede ser el ataque solapado y o brutal a los medios, como ha sido a Página Siete. La otra estrategia es cooptar y comprar medios de comunicación. Cada vez quedan menos medios independientes. Es una estrategia, seguramente eficiente para el Gobierno, pero preocupante para la libertad de expresión y de prensa.

Nunca, en 30 años de democracia, habíamos tenido un Gobierno que tenga un poder mediático tan grande: estatal, de medios cooptados y medios paraestatales (que funcionan como medios estatales sin serlo). Tampoco habíamos tenido un Gobierno que ejerza tanto acoso y ataque a la prensa independiente.
Es preocupante y los periodistas independientes debemos seguir trabajando de manera seria, responsable y valiente. Tenemos que seguir haciéndolo. La libertad de prensa no se ha eliminado, pero de que estamos en problemas, estamos en problemas.

¿Crees que vendrán más ataques a otros medios?
Yo creo que mi renuncia ayuda a que no hayan ataques a otros periodistas. Alguien me dijo que con mi renuncia alentaba a que se siga atacando a otros medios para que vengan otras renuncias. Yo creo lo contrario. El efecto solidario de parte de periodistas y ciudadanos en general ha sido grande y, para el Gobierno, empezar una nueva estrategia de ataque a otro medio será más difícil que antes de mi renuncia.

Me parece difícil, porque estas muestras de solidaridad que he recibido le demuestran al Gobierno que a la gente le repelen esos ataques a los medios. Si sucede, habrá que ver cómo nos defendemos.

Los periodistas y el directorio te pidieron no renunciar...
Agradezco el cariño de la redacción, incluso hubo llanto con mi renuncia y también un comunicado con mucho afecto hacia mí. El presidente del directorio e inversionista mayoritario me pidió que no tome esa decisión. Pero creo que es importante y que nos protege a la larga. No se debe ver como tirar la toalla. Durante tres años y medio me he batido contra el Gobierno, con toda tranquilidad y creo que con éxito. Pero, en este caso, teníamos un flanco de debilidad por nuestro titular del lunes.

Además, la Iglesia ha obrado mal en su comunicado tan duro contra nosotros, diciendo que habíamos manipulado para atacar a la Iglesia y al Gobierno. Eso me dejó sin piso. Ya no puedo tener fuerzas con eso para defenderme frente al Gobierno, si la Iglesia le está dando la razón al Gobierno. La Iglesia se asoció al Gobierno para que este me ataque.
Si se revisa cómo fueron las cosas: primero un cura que es secretario general de la Conferencia Episcopal y que se encarga del tema del aborto, nos hace una declaración extensa, explícita y exclusiva en la que nos dice que cuatro ministros no pueden comulgar, no pueden acercarse a la eucaristía, no pueden participar como padrinos o madrinas en fiestas religiosas de la Iglesia católica y nos hace creer que eso es excomulgar.

Inmediatamente después que sacamos la noticia, ellos sacan un comunicado diciendo que queremos enfrentarlos con el Gobierno y que hemos manipulado. La Iglesia tiene una cuota de responsabilidad, de hacer una alianza con el Gobierno para afectar a un medio. Porque la Iglesia debió ser más digna y aceptar que uno de sus miembros, que no es cualquiera, sino el secretario de la Conferencia Episcopal, ha hecho una declaración. Finalmente, podían decir que la declaración fue malentendida y sacada de contexto, pero no que habíamos manipulado o que estábamos enfrentando al Gobierno con la Iglesia, justamente el mismo argumento utilizado después por Quintana.

Sin embargo, la Iglesia lamentó que terceros hubieran usado ese argumento para afectar a un medio, a través de un vocero de la Conferencia Episcopal.
Con toda sinceridad, es una hipocresía que digan: qué pena que terceros hubieran utilizado esta situación para afectar a un medio. Ellos han dado pie a eso en su comunicado. Esos terceros aprovecharon el comunicado de la Iglesia para afectar a un medio de comunicación independiente. Que no vengan ahora, después de un comunicado tan duro… nos trataron de ignorantes, manipuladores, equivocados. Yo no había visto de la Iglesia un comunicado tan duro en muchos años sobre ningún tema.
Debieron admitir que no nos inventamos nada. Hubo un cura que habló de eso con estas palabas: esos cuatro ministros no pueden tomar el cuerpo de Cristo. Si eso no es excomulgar, qué es.

¿Te vas a Alemania y harás una denuncia internacional?
Es un foro de periodistas en Alemania, al cual he sido invitado por la Deutsch Belle Academy. Si las circunstancias se dan, voy a presentar el caso boliviano. No quiero dar la impresión de que haré una denuncia. Es un viaje que tenía previsto con antelación. No pretendo hacer falso heroísmo ni nada. Si puedo, comentaré el caso.

En lo personal, ¿te afectó que se mencione a tu madre en los ataques del Gobierno?
Se ha tocado a mi madre, que es chilena. En octubre ya sacaron un organigrama donde ponían a mi madre queriendo demostrar que había una intencionalidad prochilena. Es algo vil. Mi madre vive en Bolivia hace casi 50 años y, habiendo nacido en Chile, cree que Bolivia debe tener una salida al mar. Sin embargo, no es esa la razón. He hablado con mi madre, ella me ha dado todo su apoyo. Obviamente que un Gobierno no debería meterse con sentimientos como la xenofobia o el ataque personal. Yo siempre he tenido el apoyo de mis padres y de mi familia en eso. No es esa la razón. No es que estaba abrumado y que no podía más.

¿Y cómo se presiona a los medios en este momento?
Hay presión de todo tipo. La de publicidad es una de ellas. Pagina Siete no tiene publicidad del Gobierno. Un estudio de la UMSA reveló que La Razón es el medio con más publicidad del Gobierno 17 páginas cada domingo, es decir más que cualquier otro medio del país. Ahí hay una cosa rara.
Se usa la publicidad para premiar a algunos medios y para financiar a los que han sido cooptados o comprados por el Gobierno

¿Cómo ves la situación de los periodistas en el corto y mediano plazo?
Por suerte hay diarios que siguen una línea independiente. Los medios independientes hace 10 años eran mayoría, pero ahora evidentemente hay cada vez menos. Es un desafío para los que quedamos.

Los medios independientes en ese momento somos más valiosos y la gente nos sigue más, porque la gente se da cuenta de que hay medios que ya no tienen esa condición de independencia.
Yo dejé de ser director de Página Siete, pero no dejo de ser periodista

PERFIL

EL PERIODISTA QUE DECIDIÓ RENUNCIAR TOMÓ LA DECISIÓN PARA SALVAR A SU MEDIO
CARGO EXDIRECTOR DE PÁGINA SIETE
EDAD 47 AÑOS
CIUDAD LA PAZ
CORRESPONSAL, COLUMNISTA, DIRECTOR
Estudió Ciencias de la Comunicación Social en la Universidad Católica de La Paz y se graduó en Periodismo Avanzado en la Universidad Andina Simón Bolívar. Fue corresponsal de las agencias de noticias AP y Ansa; además de haber escrito para Los Ángeles Times y El Universo, de Ecuador.
Fue fundador y director de los semanarios La Época y Nueva Economía. Fue editor de opinión de La Razón, jefe de redacción de Última Hora y su último cargo fue la dirección del diario paceño Página Siete.

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