jueves, marzo 19, 2015

Matías y Santiago, de 8 y 4 años respectivamente, son hijos del presentador de la Red Uno, Diego Viamont


Diego Viamont cumple varias actividades al día: es presentador de televisión, radialista, abogado e incluso nadador. Sin embargo, ni las cuatro actividades juntas le demandan tanto afán como su rol más importante, el ser padre.

Y es que cuando le toca estar junto a sus dos hijos, Matías y Santiago, de 8 y 4 años respectivamente, Diego debe convertirse en una “máquina de cosquillas”, de “besucos” y también de “abrazucos”.

Las dos últimas palabras son, además de una invención, un código que este trío usa para referirse a los cariñitos que se dan.

Diego es bastante cariñoso con sus pequeños, aunque, por cuestiones laborales, no puede dedicarles todo el tiempo que quisiera y esto, según dice, es lo más complicado de su rol paternal.

SU DÍA A DÍA El tiempo que pasa Diego con sus hijos es poco pero valioso, pues el presentador de red Uno no pierde la oportunidad de mimarlos incluso cuando están dormidos. “Siempre me despido de ellos con un beso, aunque están dormidos”, dice.

De lunes a viernes Diego despierta a las cinco de la madrugada para ir al canal, donde conduce El Mañanero hasta las 9:00, posteriormente se marcha a radio Fides y se queda ahí un par de horas.

Tras esto se pone la camiseta de papá, pues va a recoger de la escuela a sus pequeños y almuerza con ellos, “el almuerzo siempre es en familia”, remarca.

Este período es valioso para la familia de Diego porque sus pequeños cuentan todo cómo estuvo su jornada.

Más tarde Diego ejerce como abogado independiente en su oficina, luego vuelve al canal para presentar Notivisión y termina su jornada practicando natación.

Cuando llega a casa, casi siempre encuentra a sus hijos durmiendo, pero compensa su ausencia los fines de semana.

Ambos días son exclusivamente para Matías y Santiago porque Diego los lleva al parque, ven películas o juegan en la computadora.

“mis hijos me dicen que no dé malas noticias”

El presentador de red Uno, Diego Viamont cuenta que sus dos hijos saben que él trabaja en el noticiero, es por eso que siempre le encomiendan, sobre todo el menor de ellos (Santiago), que no dé malas noticias.

Para Diego, las recomendaciones de sus hijos son razonables, puesto que “las malas noticias” -policiales, accidentes, protestas, marchas y demás- “influyen en ellos”. “Los niños ven (el noticiero) y sienten que algo no anda bien”, observa Diego.

“Lamentablemente”, dice Diego, en horario de reunión familiar, casi siempre se termina viendo noticieros que, “lo primero que muestran son temas del ámbito policial”. Considera que se deberían crear contenidos que también “saquen una sonrisa”.


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