domingo, mayo 10, 2015

Del periodismo tuerto al periodismo con el ojo en el detalle

Para el Premio Internacional de Periodismo Rey de España 2015, el boliviano Roberto Navia Gabriel, el periodista debe aprender a levantar la alfombra y mirar qué hay debajo, qué existe detrás de la noticia y no solo describir lo que ve encima de ella.

Para Guillermo, un pintor de 61 años, el periodista debe salir de la Plaza Principal para investigar lo que está sucediendo, por ejemplo, en el Chapare, en Sacaba (Cochabamba), en el occidente, en las fronteras del país.

¿Usted ha visitado alguna vez el Chapare?, ¿recuerda las casas de madera y techos con hojas de jatata? (plantas tratadas), ¿tipo pahuichis?. Ahora resulta que son chalets con autos de lujo en sus puertas, ¿de dónde hay tanta plata? se pregunta y responde soltando una pícara sonrisa de quien conoce perfectamente todas las respuestas.

Guillermo coincide con las sensaciones de uno de los periodistas más galardonados de Bolivia, Roberto Navia Gabriel: el periodista debe investigar más, acercarse a la gente, narrar historias y escribir bien.

Guillermo, con sus años de vida y experiencia dice que recorre casi todo el país debido a su trabajo. Sabe, escucha y es testigo de las cosas raras que suceden y de las que el periodista no se percata.

“Si los periodistas no investigan ni escriben, en cinco años los clanes mexicanos y colombianos harán de Bolivia su país, su territorio para la mafia”, dice esta vez en tono severo y de advertencia. Asegura que la Policía y los del Gobierno saben de la situación, pero no se mueven de sus oficinas.

Ampliando sus sospechas afirma que hasta los policías tienen autos último modelo parqueados en la avenida Heroínas, de Cochabamba.

Concluye señalando que el poder aprovecha la ignorancia del pueblo y que es tarea del periodismo quitar las vendas de los ojos.

En la misma onda y haciendo una evaluación de la situación del periodismo actual, Roberto Navia, cree que no se está narrando en plenitud la realidad y que la prensa está ocupada en informar el qué, las cosas inmediatas, de hace minutos, pero no se pregunta por qué ocurren.

Está convencido que falta profundizar en la investigación y si sigue ese tren, el futuro del periodismo será desalentador porque se convertirá en una caja de resonancia (declaraciones) de diferentes tipos de poder. En tanto, lo que muchos sectores y personas quieren ocultar permanecerá en la oscuridad, bajo la alfombra.

“Tenemos un periodismo tuerto, que no narra con amplitud todo lo que pasa en Bolivia y fuera de las fronteras”, afirma.

El planteamiento es mirar el detalle.

Navia es cruceño y estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. Trabaja en El Deber.

Tuvo la gentileza de conversar con OPINIÓN desde España a donde fue a recibir el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, por el reportaje "Tribus de la Inquisición", un relato sobre un linchamiento de 2013 en una comunidad de Ivirgarzama, Cochabamba, donde una multitud quemó con gasolina a Roberto Ángel Antezana, acusado de robar un camión.

Basado en testimonios, pruebas y un seguimiento exhaustivo a las investigaciones, develó cómo el linchamiento es una práctica frecuente en pleno siglo XXI.

Destaca los esfuerzos que las actuales redacciones de los medios impresos, con equipos de hombres y mujeres que narran un país conflictivo. Cree que hay un periodismo que tiene una coyuntura excepcional, con la noticia caliente, con el día a día, con las fuentes oficiales. Sin embargo, advierte que la noticia coyuntural muere a los minutos de nacer. La noticia caliente la puede tener cualquiera, incluso el ciudadano (periodismo ciudadano), pero un medio de comunicación tiene que tener algo diferente. Para eso se debe manejar agenda propia y eso lo consigue investigando.

Cuenta que, un exdirector del diario El País, de España, le dijo en una ocasión que el periódico que no hace investigación es un periódico, pero el que se dedica a la investigación es un gran periódico.

ENCAMINADA En una etapa incipiente, pero bien encaminada es como se encuentra el periodismo de investigación en Bolivia, asegura el presidente de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), Pedro Rivero Jordán.

El hecho de que algunos periodistas del país hayan sido reconocidos a nivel internacional por sus trabajos de investigación corrobora esta situación.

Indica que estos galardones son una buena señal para el género periodístico.

“El periodismo de investigación está muy en boga estos tiempos y creo que en Bolivia hay condiciones para abordar este género tan importante, hay periodistas muy capacitados”, dice.

Para el director de la Carrera de Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana, en Cochabamba, Marcelo Guardia, en el país no estamos en cero en periodismo de investigación y así lo demuestran las publicaciones dominicales realizadas por varios medios de comunicación impresos.

Sin embargo, destaca que, pese a los avances hace falta muchas condiciones para hacer crecer esta corriente en el país.

“Me estoy refiriendo al trabajo, al tiempo que tienen los periodistas para realizar una cobertura, condiciones técnicas, equipos y medios de traslado. Aunque parezca increíble, los periodistas se mueven hasta con su propio dinero para hacer un seguimiento, entonces no hay condiciones suficientes”, sostiene.

Destaca que hay medios que tienen más recursos que otros, mejores salarios, pero pondera que a pesar de ello muchos periodistas por iniciativa propia y de manera independientemente hacen trabajos excepcionales que luego son reconocidos.

El director de la Carrera de Comunicación de la Universidad Mayor de San Simón, Lorgio Panozo, coincide con Rivero y Guardia e indica que los avances en este género se ven reflejados en los premios que se otorgan a los mejores trabajos de periodismo en el país.

Destaca que los trabajos realizados son más voluntad propia de los periodistas y en muchos casos estos no cuentan con las condiciones suficientes para aplicar este género.

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