domingo, mayo 03, 2015

Germán Salamanca “Soy de los que reniega un minuto”


Soy Germán Salamanca Aguilar. Nací el 11 de octubre de 1947 en La Paz. Estudié dos años en la Universidad Mayor de San Andrés, pero la cerraron el 71 y eso fue la causa de que me vaya a estudiar a la Universidad Católica de Chile, de donde salí licenciado en marketing y periodismo. Soy viudo y tengo cuatro hijos. Soy simpatizante de The Strongest. Actualmente soy periodista deportivo en Palenque TV, director de relaciones públicas de la Universidad Loyola y socio activo de la Asociación Mundial de la Prensa Deportiva.
LG: ¿Cuál es tu mayor tesoro?
G: Mis hijos y mis nietos, son el más grande tesoro y tengo la suerte de estar siempre cerca de ellos.
LG: Si volvieras a nacer, ¿qué cambiarías de tu vida?
G: Nada y estoy seguro de eso, me gusta ser periodista, me gusta, modestia aparte, enseñar, no soy aquel que se guarda, me gusta compartir lo que sé (…)
LG: Físicamente, ¿cambiarías algo?
G: Estoy feliz a pesar de mi estatura (sonríe), he recibido muchos chistes, apodos, pero nunca me he sentido mal y siempre he estado en los primeros lugares, me considero ganador, nunca perdedor, por eso nada cambiaría.
LG: ¿Cuál es tu mayor fortaleza?
G: Yo creo que la voluntad de no caer, de mantenerme siempre adelante.
LG: ¿Y tu mayor debilidad?
G: Pues acá digo: ¿cuándo aprenderé a decir no? (sonríe), no puedo decir no, me siento muy capaz de hacer y cumplir con aquellos que me piden un favor.
LG: ¿Qué es lo mejor que han opinado de ti?
G: ¡Ay, caramba! eso es difícil, porque cuando estaba en España y representé a Bolivia, el presidente de la Asociación Internacional de la Prensa me dijo que soy el revolucionario número uno de Bolivia.
LG: ¿Y lo peor?
G: Muchos (sonríe) de mí dicen todo, pero eso me da más fuerza, cuando hablan mal de Germán… Germán se levanta y el día que no hablen de mí creo que voy a decir: “Germán, ya no sirves”.
LG: ¿Tienes alguna manía antes de o para dormir?
G: Me he acostumbrado a algo, y no sé por qué y creo que es de familia, antes de ir a la cama tomo una taza de café y también no dejo de ver televisión (…).
LG: Cómo te gusta dormir, ¿abrigado o liviano?
G: Liviano porque no sé si mi sueño es muy liviano, que despierto rápido (sonríe).
LG: ¿En qué piensas cuando despiertas?
G: En Dios, agradezco a Dios por darme la oportunidad de seguir viviendo.
LG: ¿Eres parte de las redes sociales?
G: Sí, pero creo que estamos mal enfocados en eso, el hombre de la prensa tiene que ser líder de opinión y opinión sana, no amarillista.
LG: ¿Cómo te desenchufas de tu rutina?
G: Huyy…, tengo la suerte de tener a mi nieto en la casa y en el buen sentido de la palabra, nosotros discutimos de fútbol. Para sus 10 años tiene mucho conocimiento sobre el fútbol y eso me alegra mucho.
LG: ¿Qué cosa nunca perdonarías?
G: La infidelidad y la mentira son cosas feas, uno puede morir en vida por una mentira y eso no sirve.
LG: ¿Cuál ha sido el día más triste de tu vida?
G: He tenido cuatro años muy difíciles, primero muere mi esposa, luego mi hermano, al año muere mi cuñada y al año muere uno de mis grandes tesoros… mi nieta. Tengo la fortaleza de Dios, que me ha dado la fuerza para aguantar tantas vicisitudes que hay en la vida, ¿no?
LG: ¿Qué haces cuando reniegas?
G: Yo soy de los que reniega un minuto, nunca he renegado más de eso (sonríe).
LG: ¿Cuáles son los defectos que te molestan de los demás?
G: No puedo juzgar ni prejuzgar a nadie, soy una persona que deja que las cosas pasen porque hay un ser supremo, Dios, y él los juzgará. Si tienen algo malo, qué lindo sería que se arrepientan mirándose al espejo.
LG: ¿Aventurero o conservador?
G: Creo que soy conservador.
LG: ¿Cuál es el mejor consejo que recibiste?
G: El día que mi padre me dijo muy claro: “Si quieres ser hombre, sé hombre” y eso es tener responsabilidad, moral, ética y ser creyente de un ser supremo, Dios.
LG: ¿Cuál fue tu derrota más grande y qué aprendiste de ella?
G: Me levanté varias veces, las he tenido porque no sé decir “no”, pero no las he considerado derrotas, siempre me he levantado.
LG: ¿Qué poderes mágicos te gustaría tener?
G: En este momento ninguno porque soy muy creyente de Dios y yo estoy para lo que Dios diga, para qué recurrir a la magia.
LG: ¿Cómo te gustaría que te recuerden?
G: Como una persona sencilla, no humilde porque sé que al humilde se lo pisa y no se levanta. Si a mí me recuerdan como el periodista de la verdad, estaría feliz, contento, me he debido equivocar, ojo, pero (me gustaría) que me recuerden como un buen periodista que sí supo obrar, emplear y practicar.
LG: Si tendrías que ser otra periodista, ¿quién serías?
G: Ninguno, yo soy Germán y eso es lo más importante en mi vida.
EN POCAS PALABRAS
Periodismo deportivo: Lo más grande que existe.
Loyola: La universidad de mi éxito.
Fútbol: Una pasión que no dejo terminar.
Familia: Lo más hermoso de mi vida.
Guía del Deporte: Mi hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario