martes, septiembre 01, 2015

Cadenas de televisión enfrentan futuro incierto en el cambiante entorno de los medios

Wall Street ya no considera a los grupos tradicionales una apuesta segura.

Las fuertes caídas de los mercados de valores han puesto bajo renovado escrutinio las valuaciones de las compañías, pero, para los grupos de medios, el pánico inducido por China es simplemente una secuela de una ya dolorosa revaluación por parte de los inversionistas.

Primeramente, las acciones de los medios de comunicación cayeron en picada a principios de agosto, cuando las compañías a ambos lados del Atlántico sufrieron fuertes descensos. Viacom, Discovery Communications, ITV y Time Warner estuvieron entre las afectadas: en el transcurso de un día en la bolsa, se borraron 37 mil millones de dólares del valor comercial de los mayores negocios de los medios de comunicación.

La televisión continúa siendo un sector muy rentable y que genera efectivo, pero los hábitos de la audiencia están cambiando. Nuevos servicios digitales como Netflix, Amazon y Hulu están seduciendo a los talentos (y a los espectadores) y alejándolos de las cadenas tradicionales de televisión y de transmisión por cable. Ahora los mejores programas nuevos pueden ser transmitidos por servicios de transmisión por “streaming” al igual que por televisión.

El precio es otro problema. En Estados Unidos el alto costo de los paquetes de cable y satélite (y la noción de que los paquetes de canales en oferta no valen lo que se paga por ellos) ha provocado muchas cancelaciones, conocidas como "cortar el cordón de cable”. A la vez, hay muchas otras formas de entretenimiento, como los medios sociales, que ocupan el tiempo que alguna vez se empleó en ver televisión.

Pero estas tendencias no son nuevas. ¿Entonces qué provocó la liquidación de las acciones de los medios?

Todo comenzó cuando Walt Disney, la compañía más grande de medios de comunicación, reveló que el crecimiento se había desacelerado en su hasta entonces imparable cadena de deportes ESPN.

ESPN es poseedora de la mayor colección de derechos de deportes en vivo con extensos acuerdos en efecto para transmitir las competencias más gustadas. En el sector de la televisión, el argumento imperante siempre ha sido que el deporte en vivo es inmune a los cambios en los patrones de comportamiento de la audiencia. Después de todo, nada puede alejar a los miembros de un hogar de sus deportes favoritos en la televisión. Con todo el drama y la tensión de los grandes juegos de la NFL o la NBA, es obligatorio verlos en vivo en lugar de verlos luego por medio de un grabador digital. Esto significa que ESPN ha podido obtener grandes primas de los anunciantes y las tarifas más altas de las compañías de cable y satélite que transmiten su señal.

Pero los deportes son un negocio caro. Los rivales como NBC Sports y Fox Sports están compitiendo por los mismos derechos que ESPN. Esto ha elevado los precios que la cadena paga por los derechos, un costo que se les pasa a las compañías de cable y satélite que pagan para transmitir ESPN y, finalmente, a los consumidores que se subscriben a la televisión de paga.

La revisión de Disney de sus pronósticos de crecimiento para ESPN causó alarma en todo el entorno de los medios de comunicación. "Demostró que todos son vulnerables", dice Rich Greenfield, analista de BTIG Research.

También la revisión coincidió con las terribles cifras de índices de audiencia que tuvieron algunos de los más populares canales de cable en Estados Unidos.

En los 12 meses pasados, las principales cadenas como MTV y TNT Network de Time Warner han sufrido caídas de “ratings” de aproximadamente el 20 por ciento en comparación con el año anterior, según Nielsen. Algunas compañías, en especial Viacom (propietaria de MTV, Nickelodeon y Comedy Central) han estado teniendo dificultades con los bajos “ratings” durante más de un año.

Pero está claro que los bajos índices de audiencia son ahora lo normal en todo el entorno de los medios de comunicación, un hecho que, tardíamente, se está viendo reflejado en las valoraciones de las compañías que producen y distribuyen programas de televisión.

Entre los ejecutivos de los medios de comunicación, el nuevo libro popular este año es Television is the New Television de Michael Wolff. En el libro se plantea que la televisión está resistiendo los embates de la competencia por parte de los participantes digitales. A pesar de que desde hace mucho se ha predicho la desaparición de la televisión, Wolff dice que continúa floreciendo.

Y da buenas razones. Las compañías de vanguardia como Vice Media ya han incursionado en la producción televisiva, se han dado cuenta de forma discreta de que se puede ganar más dólares por publicidad en ese sector que en Internet. BuzzFeed y Vox Media tienen planes de seguirle los pasos, ya ambas compañías han garantizado la inversión de Comcast, propietaria de la cadena de transmisión NBC.

Los inversionistas están nerviosos, a juzgar por el rendimiento de los valores de los medios de comunicación. Las acciones de Discovery han caído casi un 40 por ciento durante el último año, las de Viacom han caído un 50 por ciento en el mismo período, mientras que las de CBS han caído más de un 25 por ciento.

La tesis de Wolff puede ser correcta. Pero parece que Wall Street no se ha enterado.

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