lunes, noviembre 09, 2015

Pablo Calucho, el periodista todo terreno que habla al mundo


Cuando Pablo Calucho (de 35 años), entre 2002 y 2007 vivía en Londres, Inglaterra, quería tener algún recordatorio del país. Por ello, en su página de Facebook, Pablo Calucho Periodista, hace pocas semanas comenzó a subir videos breves que muestran a personajes típicos en situaciones cotidianas en lugares tradicionales, como mercados o carreteras.
"Son pequeñas pastillas para evitar la nostalgia”, afirmó al explicar que también se le ocurrió hacerlo porque recibía mensajes alentadores de bolivianos que viven en países como Suiza, Italia, España o Filipinas.
Calucho empezó a trabajar en los medios de comunicación cuando tenía 15 años, pues proviene de una familia de comunicadores. Con su esposa Noelia tiene dos hijas: Noelia (de 8 años) y Coral (5).
Estudió en el Instituto Domingo Savio y luego en la Universidad Gabriel René Moreno de Santa Cruz. Ahora también piensa estudiar psicología. Entre sus referentes periodísticos están Carlos Mesa, Mario Espinoza y José Alberto Gonzales, a quienes veía en la red PAT.
Hace periodismo de investigación desde hace cinco años. Empezó junto a Ezequiel Serres en el programa Secretos de la calle. "Fue el proyecto que dio inicio a todo esto; me enamoré del proyecto. Y hasta ahora, pese a que ha desaparecido el programa, yo continuó en los distintos canales por los que paso”, explicó.
Una de sus investigaciones más exitosas que hizo, pero también más riesgosa, es la titulada La ruta de la esclavitud, que traspasó fronteras. Fue un trabajo conjunto con el canal argentino América y el periodista Facundo Pastor, del programa Documentos América.
"Mostramos cómo los bolivianos son sacados de Bolivia pagando un monto bastante bajo y llevados como esclavos a las villas, como la Villa 31 y otras que hay allá, donde terminan los bolivianos”. "Fue un trabajo bastante arriesgado, pero está superando el millón de vistas en Youtube”, aseguró.
Otro trabajo exitoso titula Prostitución en el parque El Arenal, que data de hace tres años. Entonces, Calucho mostró que en ese lugar había prostitución durante las 24 horas. "Eso lo mostré hace tres años, pero ahora continúa la misma situación”, aseguró.
Sin embargo, ahora hay una diferencia. "Si ahora voy y hago nuevamente reportaje y muestro que no ha cambiado nada, las redes sociales se van a encargar de cobrarles la factura a las autoridades”.
Este periodista "saca el jugo” a las redes sociales, que le permiten conocer las percepciones de la gente. "Hay quien se enoja y hay quien te defiende del comentario”. Hay una retroalimentación inmediata, pues si para alguna investigación le falta algún detalle la gente se lo brinda. "Se puede obtener algo más con la guía de la gente”, dijo.
"Ahora en las redes sociales (el video) se queda y si la gente quiere compartirlo, empieza una cadena ciudadana para hacer justicia”, afirmó al hablar de su hashtag: #bastadelosabusivos.
Se puede pensar que este periodista se expone a muchas situaciones peligrosas, pero para él, el peligro es sólo una percepción. Cuando hay un riesgo, asegura, aparecen señales que se deben percibir. "Todo va creciendo, es como poner la mano en el fuego; si sentís que se te está quemando, la tenés que retirar, es automático”. "Si ves que la gente está poniéndose agresiva y sabés que nadie es capaz de controlar a las masas, no vas a ser un superhéroe porque tenés el micrófono y la cámara”.
"Vas a evitar que pase todo eso; tenés que tener mucha prudencia en esto”. Si una persona no habló, igual se puede contar la historia. "Si no quiere hablar es por algo”, dijo.
Respecto a su instrumento de trabajo, afirma que ésta causa un shock. "La cámara tiene un secreto, cuando la gente ve la cámara y al periodista, el primer impacto es de asombro, de no saber qué hacer”. Es en ese momento que se debe preguntar.
"La gente responde porque no sabe que va a hacer, los has encontrado separados y no hay que darles tiempo a que se unan; rápido tenés que hacer tu trabajo”, dijo. Luego, antes que entre ellos digan: "no te dejes entrevistar” y se unan, hay que desaparecer. "Es el momento de gloria, son cinco minutos para aprovechar, pasa eso y estás fregado”, explicó el investigador.
Así Calucho ha hecho notas con consumidores de clefa, tratantes de personas, malas autoridades, policías abusivos o con gente que bebía en presencia de sus hijos en chicherías. "Las áreas peligrosas están en todo lado, depende de la situación, depende cómo la gente te identifique”, dijo.
Uno tiene que ser lo que es un periodista: un receptor de lo que ocurre, no es ni amigo ni enemigo, sólo un comunicador y hay que dar esa sensación, aclaró.

HOJA DE VIDA

Inicios Uno de sus primeros programas de investigación fue Secretos de la calle, con Ezequiel Serres.
Estudios Se formó en el Instituto Domingo Savio y la Universidad Gabriel René Moreno de Santa Cruz.
Logro Con Discapacitados ganó el Premio Nacional de Periodismo 2013, en la categoría Televisión.

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