miércoles, enero 13, 2016

La Prensa El medio nació en La Paz como ‘el periódico que queremos’




El diario paceño La Prensa nació bajo el concepto y el lema de “el periódico que queremos”, que se resumió en “una sintonía de respeto” con el lector, lo que se trató de reflejar a diario en el tratamiento de la información. La Prensa comenzó a circular el 14 de junio de 1998, bajo 10 principios. La defensa de la democracia, de la libertad de expresión y de la ética periodística eran algunos temas del decálogo.

“Los periodistas eran bien pagados, pero además había varios incentivos, no solo el sueldo, sino el hecho de que era un periódico que estaba naciendo con un objetivo periodístico traducido en un decálogo”, señaló uno de los fundadores del medio impreso, quien pidió no publicar su nombre.

No obstante, con la llegada de Amparo Canedo como nueva directora del rotativo se apostilló el enfoque de un “periódico habitable”. Periodistas que trabajaron en La Prensa coincidieron en indicar que el medio fue una “gran escuela”. “Para mí fue una escuela, aunque suene a frase común”, expresó María Virginia Ortiz, redactora y editora del área de Ciudades entre 2001 y 2006.

Consensos. “Todo lo que se hacía era consensuado, diseccionado y planificado en conjunto, incluso enfrentábamos las crisis de esa manera, tratando de que la realidad no nos desbordara, aunque me tocó, como a todos, comenzar a escribir a la medianoche, después de trajinar todo el día”, recordó Ortiz.

Guimer Zambrana, exeditor de Política (2001-2003) y Cultura (2005) de ese impreso, manifestó que le sorprendía cómo la mayoría de los redactores de La Prensa llegaba y salía de las oficinas con un libro en la mano. “El hábito de la lectura, y por supuesto de la escritura, nos unía. La edición diaria así también lo reflejaba en sus páginas impresas”, rememoró.

Aseguró que ese diario paceño tuvo importantes aportes en la búsqueda de humanizar el oficio. “Creó un equipo exclusivo para fin de semana, el cual lamentablemente no pudo sostenerse en el tiempo”. La Prensa cerrará sus puertas el viernes, con la circulación de su última edición impresa, la número 6.400, tras una crisis económica que se agudizó en los últimos siete años.

Zambrana recordó que a pesar de las dificultades de contar con un único teléfono tarjetero instalado en la redacción para llamadas a celulares, el de tener una sola máquina con acceso a internet y sobrellevar el pago de sueldos con tres meses de retraso, en el matutino se hacía periodismo. “La Prensa ganaba todos los premios de periodismo pese a todo”.

María Esther Cuenca, responsable de publicidad, resaltó que además se contaba con periodistas ingeniosos, una virtud demostrada en las ediciones de Alasita, por ejemplo. Entre sus recuerdos de 14 años de trabajo en el medio, la publicista rememoró la imagen de los trabajadores de limpieza al observar el brillante aseo en el ingreso a La Prensa a pocos minutos de recibir la visita del alcalde de ese entonces, Juan del Granado.

Gregory Beltrán recordó un reportaje sobre el trotskismo en el magisterio, que generó molestias entre algunos maestros. Martín Alípaz, exfotógrafo del diario, contó entre risas que terminó con quemaduras y en una clínica tras cubrir carnavales.

Un especial fue impreso dos veces

Trabajos

Entre los suplementos más vendidos estuvo un especial sobre etnias, que fue impreso dos veces en blanco y negro ante la demanda. Este material fue trabajado en la época de Amparo Canedo, como directora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario