sábado, julio 30, 2016

El juicio a Vacaflor saca a flote un brutal asesinato en Chapare

En octubre del año 2000 se produjeron fuertes protestas de cocaleros de la zona del trópico de Cochabamba. El teniente de Policía David Andrade, de 26 años, su esposa Graciela Alfaro, de 19 años, además de los sargentos Gabriel Chambi y Silvano Arroyo, murieron después de haber sido secuestrados por los cultivadores de coca.

Los militares estaban encargados de la erradicación de cultivos y ello generó la reacción de los cocaleros, que luego los torturaron y mataron, según reconocieron los acusados.

Las investigaciones señalaron que el teniente murió por un picotazo en la cabeza y que a su esposa le cortaron los senos y la violaron antes de matarla.

Según información aparecida en el diario Los Tiempos, de la época, Nancy Fernández, una supuesta testigo de los hechos, aseguró en 2003 que el entonces dirigente cocalero Evo Morales ordenó la muerte de los esposos Andrade.

Recientemente, el periodista Humberto Vacaflor señaló en el programa Encontrados, del Canal Católico, que dirige el periodista Gonzalo Rivera: "lo terrible es que asesinaron a una pareja, ¿no? Los cocaleros, por orden de Evo Morales”.

Ello motivó al Primer Mandatario a iniciarle un proceso penal por difamación. La demanda asegura que en las afirmaciones de Humberto Vacaflor "se pueden verificar apreciaciones y alusiones difamatorias, calumniosas e injuriosas”.

El año 2003 declaró ante la Fiscalía Fernández, entonces de 16 años, sobrina del principal acusado del caso, Crisóstomo Rodríguez. La joven identificó al ahora presidente Morales y a la dirigenta cocalera Margarita Terán como los supuestos autores intelectuales de las muertes.

Según el testimonio de Fernández, el entonces diputado llegó al lugar de los hechos y habría dicho: "Háganlos desaparecer para mi vuelta o hagan lo que quieran (…). Ahorita soy capaz de matar a estos tipos que están adentro”.

Nunca se pudo confirmar la veracidad de esas acusaciones y los abogados de los sindicados las rechazaron fehacientemente. Morales denunció que se trataba de una "declaración inventada”, promovida por el Gobierno de ese tiempo para "desacreditar al movimiento cocalero”. El proceso fue cerrado por falta de pruebas.

Por esa acusación, Morales fue expulsado del Parlamento en 2002, pero retornó a sus funciones tras un fallo judicial que declaró que la acción, promovida por el presidente de entonces, Jorge Quiroga, había sido ilegal.

Admisión de los autores

La sobrina de Crisóstomo Rodríguez denunció ante la Fiscalía que su tío, además de Marcelino Vargas, Wilson Ramos, Florián Nina, Guido Vargas, una persona de apellido Almanza y Marcelo, apodado Mokotaki, fueron los responsables del asesinado de los cuatro secuestrados en Chapare.

Contó que Graciela Alfaro fue violada delante de su esposo, a quien golpearon salvajemente. Luego fue asesinado Andrade y su esposa, según el relato, observó aquello. Finalmente le habrían cortado los senos con un cuchillo mientras ella pedía clemencia; después la asesinaron. Los dos sargentos murieron después.
Testimonios

Marcelino Vargas confesó su participación en el asesinato junto a otros implicados, aunque dijo que Rodríguez fue quien motivó las muertes. Agregó que Wilson Ramos había identificado a Andrade como un "conocido volteador” de droga.

Ante la Fiscalía también declaró la esposa de Rodríguez, Delfina Flores, quien reconoció que su esposo llegó con su polera manchada de sangre después del asesinato.

El propio acusado, Crisóstomo Rodríguez, admitió haber estado en el lugar de los hechos, pero expresó que fue Ramos quien cometió los delitos y que él solamente ayudó a cavar una fosa y a enterrar los cuerpos.

El asesinato de los esposos Andrade en el trópico de Cochabamba fue uno de los hechos más brutales atribuidos a los productores de coca, que en ese tiempo realizaban bloqueo de carreteras con mucha frecuencia, en oposición a la erradicación de coca.



Evo: Difamación no es libertad de expresión

El presidente Evo Morales dijo en su cuenta de Twitter que el periodismo de la difamación no es libertad de expresión y que la injuria es el veneno que daña a los medios de comunicación.

Su afirmación se produce después de que se conoció que demandó al periodista Humberto Vacaflor por la vía penal. "El periodismo de la difamación NO es libertad de expresión. La injuria periodística es el veneno que daña a los medios de comunicación”, manifiestó.

Vacaflor es enjuiciado por Morales después de que en una entrevista en el programa televisivo Encontrados afirmó que Morales "ordenó el asesinato” de los esposos Andrade, basado en testimonios.

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