martes, noviembre 01, 2016

Pronunciamiento de los trabajadores de Página Siete sobre la detención a periodistas


Los trabajadores del periódico Página Siete expresamos nuestra indignación por el arresto arbitrario y abusivo de nuestros compañeros Sergio Mendoza y Álvaro Valero acusados de una supuesta agresión física y verbal al jefe de seguridad del Tribunal Departamental de Justicia, capitán Marco Antonio Torrico Trujillo.
Al respecto, es necesario precisar que los compañeros estaban realizando una cobertura de la audiencia cautelar del excomandante de las Fuerzas Armadas, general Omar Salinas, imputado por un caso de corrupción en las Fuerzas Armadas.
En ningún momento hubo agresión física ni verbal al capitán Torrico, como señala falsamente el Ministerio de Gobierno. La agresión vino del capitán que ahora aparece como víctima, quien al percatarse de la presencia del periodista Sergio Mendoza en la audiencia le pidió retirarse de la misma por una supuesta orden del juez pese a que la audiencia era pública.
Mendoza, después de identificarse como periodista y tras alegar que no dejaría la sala mientras el juez ordene lo contrario -precisamente porque la audiencia era pública-, fue sacado a empellones del recinto judicial y llevado a empujones hasta las puertas del Tribunal de Justicia.
Al observar que el capitán Torrico empujaba a Sergio Mendoza, sujetándolo bruscamente de la chompa, el fotógrafo Álvaro Valero acudió en ayuda de su colega y pidió a Torrico que no lo agreda de esa manera. Entonces aparecieron dos policías y arrestan a nuestro fotógrafo, mientras Mendoza fue llevado por el capitán hasta las gradas donde le propinó patadas para obligarlo a sentarse.
Como si fuesen delincuentes arrestados en flagrancia, nuestros compañeros fueron trasladados a la fuerza desde el Juzgado de la calle Yanacocha hasta la Unidad de Conciliación Ciudadana y Familiar de la calle Pando: Mendoza, enmanillado y Valero, arrastrado por efectivos policiales.
Una vez en la Unidad de Conciliación fueron acusados de romper la manga de la chamarra del capitán Torrico, pero hay imágenes que dan cuenta de que mientras ocurrían los forcejeos en el juzgado, la autoridad policial tenía la prenda intacta.
Esta acusación no fue probada en la audiencia de conciliación. Ante la falta de pruebas para mantener arrestados a nuestros compañeros se cuestionó la forma de vestir de ambos en una muestra clara de discriminación y una frágil justificación del arresto ilegal. En las mismas dependencias y en una acción abusiva, el capitán Torrico empujó bruscamente a Mendoza y Valero hacia la pared cuando estos reclamaron por el trato abusivo.
Frente a este hecho, los trabajadores de Página Siete rechazamos el abuso de autoridad y las agresiones físicas y verbales en contra de nuestros compañeros que cumplían su labor que está protegida por la Constitución Política del Estado, convenios internacionales y leyes bolivianas; y exigimos a las autoridades de Gobierno y de la Policía las garantías necesarias para el desarrollo del trabajo periodístico.
Nos declaramos en estado de emergencia en defensa de la libertad de prensa y el derecho a la información que tiene la ciudadanía. Asimismo reafirmamos nuestro compromiso de que seguir cumpliendo con nuestro trabajo responsable e independientemente como hasta ahora.

Los trabajadores de Página Siete
¡Libertad de prensa!

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