domingo, noviembre 06, 2016

Rivero y Aré, los conductores de la nueva etapa



El cambio de fondo que viene desarrollando EL DEBER también tiene su cimiento en que, por una parte, Pedro Rivero Jordán fue promovido a director general de esta casa periodística; otro anuncio importante es que Tuffí Aré, que ocupaba la función de jefe de redacción, fue ascendido a director periodístico corporativo.

El objetivo de la elección fue apostar por dos personas que no solo reúnen todas las características profesionales para esos cargos, sino que forman parte de la propia historia de EL DEBER.
“Desde siempre creo haberme cobijado bajo los aleros cálidos y cordiales de esta casa periodística en la que empecé vendiendo o ayudando a distribuir el diario que, con esfuerzo y perseverancia extraordinaria, mis padres, Pedro y Rosa, hacían circular cuando la ciudad nuestra era todavía una polvorienta y olvidada aldea”, afirma Rivero, para quien, este honroso nombramiento como director general de EL DEBER le hace evocar también sus afanes como corrector de pruebas o buscando la noticia talón, planta, punta antes de asumir la jefatura de Deportes, la de Informaciones y, desde 2002 a la fecha, como director ejecutivo. “En todas esas etapas enriquecedoras e inolvidables, tuve en mi viejo la mejor escuela. Su ejemplo de trabajo, su tenacidad y su coraje me ayudaron a colocarme a la altura de los retos en diversas circunstancias y cumplir con mi deber de la mejor manera posible. Desde unas nuevas funciones me siento privilegiado al acompañar esta transición histórica de EL DEBER que, siguiendo los sólidos principios y la filosofía de sus mentores, aspira a mantenerse como el principal líder y referente del periodismo boliviano, en la búsqueda de la verdad y sirviendo a su comunidad”.

Tuffí Aré rememora sus años de periodista: "Comencé hace 20 años como periodista en EL DEBER. Luego fui editor de área, editor general, y asumí mi periodo laboral más largo como jefe de redacción. Recibo ahora el mandato de ejercer un nuevo rol y una responsabilidad a la que aspira todo periodista de un medio: la dirección periodística corporativa. Esta decisión de los accionistas y del directorio del mayor grupo comunicacional de Bolivia refleja la visión de que en EL DEBER los profesionales podemos desarrollar una carrera y se concreta en un momento especial de la historia de nuestra corporación, que es el inicio de un nuevo ciclo de reorganización de sus estructuras para encarar una etapa de enormes desafíos para la industria editorial global y nacional.

Conozco el ADN del diario y me identifico plenamente con los valores de su fundador y con la misión de los accionistas y de los directivos de la corporación. En este nuevo ciclo buscaremos reforzar el potencial de la gran redacción que tenemos, expandir el liderazgo del Diario Mayor en todas las plataformas posibles y hacer de esta prestigiosa marca la más innovadora en el país, con el foco siempre puesto en el servicio al lector, al usuario de la web, al oyente de la radio y a los clientes de la compañía. EL DEBER encara empresarialmente desde hace algunos años el complejo y necesario proceso de conversión de diario líder a una empresa multimedia líder y una marca diversificada", dice el director periodístico corporativo.

Para el consultor Facundo Landívar -que acompaña el proceso y que trabajó en importantes diarios de América Latina- esto es una muy buena noticia, tanto para el diario como para el periodismo en general, puesto que siempre la profesionalización de una redacción es un motivo para festejar, y sobre todo un diario como EL DEBER, donde la familia Rivero toma la decisión de apoyar a alguien suyo, propio, dentro de la redacción como es el caso de Aré.

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