El periodista Carlos Valverde dijo que el Gobierno estaba “tanteando” para ver si lo detenía la noche del miércoles y que por ello envió uniformados cerca de su casa
“Estaban tanteando, estaban viendo qué podría suceder”, dijo Valverde este jueves en conversación con Amalia Pando en el programa que ésta conduce en la radio Líder de La Paz
Valverde también agradeció la movilización ciudadana generada, que se convirtió en una vigilia para evitar su detención
El periodista cruceño descartó la versión gubernamental, de que el operativo policial estaba destinado a detener al empresario José Luis Sejas, ya que éste estaba con detención domiciliaria y su residencia es en otra zona de Santa Cruz
Amalia Pando, por su parte, destacó la importancia de las redes sociales y comentó que de no haber sido por la vigilia ciudadana, Valverde podría haber sido aprehendido
Desde que Valverde dio, de manera primicial, la noticia de que Gabriela Zapata fue pareja del presidente Morales, generando con ello un escándalo de supuesto caso de tráfico de influencias, las versiones sobre la detención del periodista son incesantes
Los rumores persisten pese a que los ministros de Gobierno y de la Presidencia aseguran que no pesa contra él ninguna acusación. Algunos analistas atribuyen a la información divulgada por Valverde el hecho de que la opción Sí en el referéndum del 21 de febrero hubiera sido derrotada
El miércoles, Valverde alertó por su cuenta de Facebook que existía un “raro movimiento policial” en las afueras de su domicilio. Ello generó la movilización ciudadana y la vigilia de protección
“No nos moverán y no lo detendrán”, dijo u usuario de Twitter que estaba en las afueras de la casa del periodista
El Gobierno criticó la versión de Valverde. “Ante versiones sin asidero, Ministerio de Gobierno informa que no existe ningún operativo para aprehender al ciudadano Carlos Valverde”, indicó esa cartera de Estado mediante un tuit
Luego, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo a la red PAT que en realidad el operativo policial fue montado para capturar a acusado de narcotráfico, José Luis Sejas, sobre quien pesa un pedido de extradición de Argentina. Aseguró que, con la movilización ciudadana, el operativo se frustró
“Lamento mucho porque resulta que un despliegue policial destinado a capturar a un narcotraficante acusado como tal, y con una solicitud de extradición por el estado argentino se vea frustrado por una alerta falaz que muestra el grado de irresponsabilidad”, dijo Romero
En el mismo programa, el vicepresidente Álvaro García Linera dijo que se buscaba "a otro narcotraficante", no a Valverde
El mensaje de Valverde en su cuenta de Facebook fue compartido cerca de 6.000 veces en una sola hora.
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jueves, marzo 03, 2016
Editorial del 28 de febrero Diario “Washington Post” analiza actual coyuntura política boliviana
En su editorial del 28 de febrero, el diario estadounidense “Washington Post” hizo un análisis en torno a la actual coyuntura política boliviana, partiendo de la consideración de que está agobiada por una serie de hechos producidos en los últimos meses.
Haciendo una retrospectiva de los sucesos, menciona que el presidente Evo Morales llegó al poder con el patrocinio del exgobernante de Venezuela, Hugo Chávez, adoptando muchas de sus tácticas políticas. Sostuvo que el actual mandatario boliviano fue el que promovió la aprobación de una nueva Constitución Política del Estado en 2009, lo que debilitó eventualmente al Congreso elegido democráticamente en elecciones.
El diario estadounidense afirmó también que esas medidas comprometieron la independencia de los tribunales, Banco Central y medios de comunicación independientes, que fueron intimidados en reiteradas ocasiones.
Hizo mención al proyecto de ley aprobado por la Asamblea Legislativa que dio paso al referéndum del 21 de febrero, consulta que fue contraria a las pretensiones del presidente Evo Morales de presentarse como candidato a los comicios generales de 2019. “El Jefe de Estado con más años de gobierno en Bolivia, confiaba en que esa consulta le permitiese postularse para otro periodo gubernamental, sin embargo, el 51 por ciento de población electoral le dio las espaldas”, sostuvo.
El “Washington Post” hizo mención a los ingresos florecientes del país en estos 10 años de gestión, gracias a los precios altos de las materias primas, especialmente de las exportaciones del gas, lo que permitió invertir en carreteras y otras infraestructuras.
Subrayó también que el crecimiento económico tuvo un promedio del 5 por ciento al año durante la última década, acotando que la pobreza extrema se redujo a la mitad. En tanto, dijo que en Venezuela desperdició una ganancia inesperada proveniente de altos precios del petróleo.
Sin embargo, hizo hincapié el matutino de muchos bolivianos estaban lejos de saber lo que ocurría realmente en su país, especialmente los hechos de corrupción que poco a poco fueron siendo develados. En ese marco, sostiene que Morales, de 56 años, recientemente se vio obligado a reconocer una relación sentimental que mantuvo con la señora Gabriela Zapata, la misma que carece de un título universitario, pero que ejerció el cargo de gerente comercial de una empresa china que recibió casi $us 500 millones en contratos con el Gobierno, los mismos que fueron suscritos en su mayoría en medio de denuncias de irregularidades.
Asimismo, el diario se refiere al tema del ex Fondo Indígena, entidad que administraba los fondos indígenas destinados a proyectos de desarrollo para las comunidades, recursos que fueron desapareciendo.El medio estadounidense en su editorial afirmó también que Morales aceptó a regañadientes su derrota en el referéndum del 21 de febrero, sin embargo, resalta las afirmaciones de Morales cuando dijo: “Este no es el final de Evo”.
Finalmente, advirtió que el país, al igual que otras naciones exportadoras de materias primas de América Latina, se va a enfrentar en los próximos años a un ajuste económico muy difícil, lo que probablemente erosionará aún más el apoyo al caudillo.
“Si el señor Morales es sabio, tratará de evitar el desastre económico y político que se observa en Venezuela y buscará fortalecer la economía del gas, permitiendo al mismo tiempo aceptar a posibles sucesores para conversar y competir libremente. A diferencia de Chávez o de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, Morales tiene la oportunidad de dejar algunos legados positivos; pero para ello tiene que aceptar el límite de sus pretensiones”.
Haciendo una retrospectiva de los sucesos, menciona que el presidente Evo Morales llegó al poder con el patrocinio del exgobernante de Venezuela, Hugo Chávez, adoptando muchas de sus tácticas políticas. Sostuvo que el actual mandatario boliviano fue el que promovió la aprobación de una nueva Constitución Política del Estado en 2009, lo que debilitó eventualmente al Congreso elegido democráticamente en elecciones.
El diario estadounidense afirmó también que esas medidas comprometieron la independencia de los tribunales, Banco Central y medios de comunicación independientes, que fueron intimidados en reiteradas ocasiones.
Hizo mención al proyecto de ley aprobado por la Asamblea Legislativa que dio paso al referéndum del 21 de febrero, consulta que fue contraria a las pretensiones del presidente Evo Morales de presentarse como candidato a los comicios generales de 2019. “El Jefe de Estado con más años de gobierno en Bolivia, confiaba en que esa consulta le permitiese postularse para otro periodo gubernamental, sin embargo, el 51 por ciento de población electoral le dio las espaldas”, sostuvo.
El “Washington Post” hizo mención a los ingresos florecientes del país en estos 10 años de gestión, gracias a los precios altos de las materias primas, especialmente de las exportaciones del gas, lo que permitió invertir en carreteras y otras infraestructuras.
Subrayó también que el crecimiento económico tuvo un promedio del 5 por ciento al año durante la última década, acotando que la pobreza extrema se redujo a la mitad. En tanto, dijo que en Venezuela desperdició una ganancia inesperada proveniente de altos precios del petróleo.
Sin embargo, hizo hincapié el matutino de muchos bolivianos estaban lejos de saber lo que ocurría realmente en su país, especialmente los hechos de corrupción que poco a poco fueron siendo develados. En ese marco, sostiene que Morales, de 56 años, recientemente se vio obligado a reconocer una relación sentimental que mantuvo con la señora Gabriela Zapata, la misma que carece de un título universitario, pero que ejerció el cargo de gerente comercial de una empresa china que recibió casi $us 500 millones en contratos con el Gobierno, los mismos que fueron suscritos en su mayoría en medio de denuncias de irregularidades.
Asimismo, el diario se refiere al tema del ex Fondo Indígena, entidad que administraba los fondos indígenas destinados a proyectos de desarrollo para las comunidades, recursos que fueron desapareciendo.El medio estadounidense en su editorial afirmó también que Morales aceptó a regañadientes su derrota en el referéndum del 21 de febrero, sin embargo, resalta las afirmaciones de Morales cuando dijo: “Este no es el final de Evo”.
Finalmente, advirtió que el país, al igual que otras naciones exportadoras de materias primas de América Latina, se va a enfrentar en los próximos años a un ajuste económico muy difícil, lo que probablemente erosionará aún más el apoyo al caudillo.
“Si el señor Morales es sabio, tratará de evitar el desastre económico y político que se observa en Venezuela y buscará fortalecer la economía del gas, permitiendo al mismo tiempo aceptar a posibles sucesores para conversar y competir libremente. A diferencia de Chávez o de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, Morales tiene la oportunidad de dejar algunos legados positivos; pero para ello tiene que aceptar el límite de sus pretensiones”.
miércoles, marzo 02, 2016
Video Fernando Eid: "que paren los chismes y sepan de una vez la verdad"
Fernando Eid, famoso que participa en el programa de Red Uno Cantando por un sueño, compartió en sus redes sociales una entrevista que brindó a la revista paraguaya Teleshow.com.py, en la que confiesa que está muy interesado en tener un romance con Mariela Bogado, hermana melliza de Marilina Bogado, participante del reality.
"Que de una vez paren los chismes y sepan la verdad. Gracias a Teleshow de Paraguay por la oportunidad de decir las cosas como son", escribió el presentador y adjuntó la entrevista en su cuenta de Facebook.
"Tal parece que el romance entre Mariela Bogado y el boliviano Fernando Eid va por buen camino, luego de que Mariela nos haya confesado que le gusta el periodista y que incluso ya conoció su casa", publica la revista.
Al respecto, Eid respondió: “A Mariela la conocí porque Marilina, su hermana, es mi compañera en el 'Cantando'. Yo siempre iba al condominio donde viven los extranjeros del programa porque son mis amigos y ahí la vi, pero no me acerqué a ella porque pensé que era tímida y no quería ser pesado hablándole a la primera”.
Contó que charlaron en el estreno del programa, cuando se sacaron una selfie, luego empezaron a chatear, hasta que se citaron para salir. A pesar de que la paraguaya volvió este lunes a su país, Fernando quiere continuar su relación de amistad y le pidió que regrese a Bolivia. También se comprometió a visitarla al finalizar el programa.
"Vamos a ver cómo se da todo más adelante, pero si me encantaría ser su novio. Me interesa muchísimo, como nadie desde hace mucho tiempo”, confesó el músico a SOCIALES de EL DEBER.
"Que de una vez paren los chismes y sepan la verdad. Gracias a Teleshow de Paraguay por la oportunidad de decir las cosas como son", escribió el presentador y adjuntó la entrevista en su cuenta de Facebook.
"Tal parece que el romance entre Mariela Bogado y el boliviano Fernando Eid va por buen camino, luego de que Mariela nos haya confesado que le gusta el periodista y que incluso ya conoció su casa", publica la revista.
Al respecto, Eid respondió: “A Mariela la conocí porque Marilina, su hermana, es mi compañera en el 'Cantando'. Yo siempre iba al condominio donde viven los extranjeros del programa porque son mis amigos y ahí la vi, pero no me acerqué a ella porque pensé que era tímida y no quería ser pesado hablándole a la primera”.
Contó que charlaron en el estreno del programa, cuando se sacaron una selfie, luego empezaron a chatear, hasta que se citaron para salir. A pesar de que la paraguaya volvió este lunes a su país, Fernando quiere continuar su relación de amistad y le pidió que regrese a Bolivia. También se comprometió a visitarla al finalizar el programa.
"Vamos a ver cómo se da todo más adelante, pero si me encantaría ser su novio. Me interesa muchísimo, como nadie desde hace mucho tiempo”, confesó el músico a SOCIALES de EL DEBER.
FIESTA SOLIDARIA Campaña por "Pancho" Millares
Mañana desde las 20:30 se llevará adelante la fiesta solidaria en la discoteca Ávalon, con la que se busca conseguir los fondos necesarios para cubrir los gastos médicos de la operación a la que tuvo que ser sometido el periodista deportivo Francisco Millares.
Un grupo de periodistas y la red ATB iniciaron de manera conjunta diferentes acciones para recaudar el monto que cubrirá los gastos médicos.
Una de esas acciones es la fiesta que se desarrollará mañana en la discoteca Ávalon, ubicada en el pasaje Portales.
La adhesión para las personas que quieran colaborar con esta campaña tiene un costo de 50 bolivianos; se puede adquirir el boleto en instalaciones de la Red ATB.
También circulan alcancías para que la gente pueda colaborar voluntariamente. Estas latas estarán en diferentes eventos deportivos, como el partido entre Wilstermann y The Strongest, que se disputará este domingo desde las 17:15, en el estadio Félix Capriles.
Durante la fiesta deportiva además se ofrecerá varias poleras de la selección y del club Wilstermann autografiadas, para que éstas sean sorteadas.
Francisco Millares, reconocido periodista deportivo de Cochabamba, que fue parte de varios programas televisivos y radiofónicos, tuvo que ser operado de emergencia por un problema vesicular.
Aunque salió muy bien de la operación, la situación se complicó después por problemas de corazón y tuvo que ser internado en terapia intensiva. Unos días después, su organismo respondió bien al tratamiento y se recupera favorablemente.
Un grupo de periodistas y la red ATB iniciaron de manera conjunta diferentes acciones para recaudar el monto que cubrirá los gastos médicos.
Una de esas acciones es la fiesta que se desarrollará mañana en la discoteca Ávalon, ubicada en el pasaje Portales.
La adhesión para las personas que quieran colaborar con esta campaña tiene un costo de 50 bolivianos; se puede adquirir el boleto en instalaciones de la Red ATB.
También circulan alcancías para que la gente pueda colaborar voluntariamente. Estas latas estarán en diferentes eventos deportivos, como el partido entre Wilstermann y The Strongest, que se disputará este domingo desde las 17:15, en el estadio Félix Capriles.
Durante la fiesta deportiva además se ofrecerá varias poleras de la selección y del club Wilstermann autografiadas, para que éstas sean sorteadas.
Francisco Millares, reconocido periodista deportivo de Cochabamba, que fue parte de varios programas televisivos y radiofónicos, tuvo que ser operado de emergencia por un problema vesicular.
Aunque salió muy bien de la operación, la situación se complicó después por problemas de corazón y tuvo que ser internado en terapia intensiva. Unos días después, su organismo respondió bien al tratamiento y se recupera favorablemente.
martes, marzo 01, 2016
Valverde al vicepresidente: 'Le falta muchísimo para tener hombría'
El periodista Carlos Valverde, que fue quien destapó el escándalo de supuesto tráfico de influencias que involucra al presidente Evo Morales y su expareja, Gabriela Zapata, dijo que el al vicepresidente Álvaro García Linera "le falta hombría".
"Estas son h*... ¿y cree que me va a correr porque me nombra? A mi juego me llama", dijo Valverde en su peculiar estilo durante su programa de TV.
Luego agregó que "hombres no han podido conmigo porque no les he tenido miedo. Y no le estoy diciendo homosexual, le estoy diciendo que obre con hombría y al Vicepresidente le falta muchísimo para tener hombría".
El periodista se refirió así a los comentarios que realizó el lunes el Vicepresidente, quien calificó a Valverde como "narcotraficante" y aseguró que en los años 90 estuvo detenido por esa causa. También dijo que Valverde coordina sus acciones con sectores de la oposición.
El miércoles 3 de febrero Valverde mostró el certificado de nacimiento del hijo que Morales y Zapata tuvieron en 2007 e hizo un repaso de los contratos millonarios obtenidos por la empresa china CAMC, en la que Zapata trabaja desde 2013, cuando tenía 26 años.
La revelación generó una ola de especulaciones y de información y la exigencia de la oposición por saber si el presidente Morales sabía o no de esos contratos y si le ayudo a Zapata a obtenerlos.
"Estas son h*... ¿y cree que me va a correr porque me nombra? A mi juego me llama", dijo Valverde en su peculiar estilo durante su programa de TV.
Luego agregó que "hombres no han podido conmigo porque no les he tenido miedo. Y no le estoy diciendo homosexual, le estoy diciendo que obre con hombría y al Vicepresidente le falta muchísimo para tener hombría".
El periodista se refirió así a los comentarios que realizó el lunes el Vicepresidente, quien calificó a Valverde como "narcotraficante" y aseguró que en los años 90 estuvo detenido por esa causa. También dijo que Valverde coordina sus acciones con sectores de la oposición.
El miércoles 3 de febrero Valverde mostró el certificado de nacimiento del hijo que Morales y Zapata tuvieron en 2007 e hizo un repaso de los contratos millonarios obtenidos por la empresa china CAMC, en la que Zapata trabaja desde 2013, cuando tenía 26 años.
La revelación generó una ola de especulaciones y de información y la exigencia de la oposición por saber si el presidente Morales sabía o no de esos contratos y si le ayudo a Zapata a obtenerlos.
Valverde busca nexos de Zapata con Ministerio de la Presidencia
El periodista Carlos Valverde, quien destapó la relación íntima del presidente Evo Morales con Gabriela Zapata, informó que investiga los vínculos de la expareja presidencial con el Ministerio de la Presidencia que maneja Juan Ramón Quintana, debido a que dos funcionarios de ese despacho fueron implicados en colaborar en casos que podrían traducirse en un presunto “tráfico de influencias” a favor de la empresa china CAMC.
“Tengo información que tiene relación con el Ministerio de Juan Ramón Quintana. ¿Acaso no están buscando a dos personas del Ministerio de Quintana? Esto no lo hizo ella sola, hay que seguir hurgando. Creo que no nos vamos a equivocar por ahí. Si nos metemos con el hijo, como tema principal, ahí nos perdemos. Ese no es el tema, aunque no deja de ser importante”, declaró a la red Erbol.
Valverde informó que similar hipótesis lanzó durante su entrevista con el periodista de la CNN, Andrés Oppenheimer, y se mostró esperanzado por encontrar mayores datos sobre los vínculos de Gabriela Zapata. “Si la gente pierde el miedo, seguramente vamos a encontrar”, aseguró.
En su opinión, la detención preventiva y la existencia o no del hijo del presidente Morales, están desviando la atención porque en realidad el problema es el tráfico de influencias.
“Eso es lo que hay establecer. Hay que probar cuál es el nivel de relación entre Evo Morales y Gabriela Zapata para que ella logre estar donde está”, aseguró.
Manifestó que el presunto tráfico se puede patentizar en el hecho de haber llegado al cargo de Gerente Comercial de CAMC, sin tener ningún tipo de méritos.
El periodista observó que el mismo presidente Morales y el Gobierno lo embarullaron todo, con explicaciones contradictorias sobre la existencia o fallecimiento del hijo de Evo, peor aun cuando el Jefe de Estado ahora quiere recoger a su hijo con Gabriela Zapata, sin haberse preocupado antes, dónde estaba la tumba del hijo supuestamente muerto.
“Si te avisan que tu hijo se murió, te preguntas ¿Donde está enterrado? El Presidente a lo mejor no va a la tumba, pero ¿él no estuvo en el velorio de su hijo? Ahora si el chico no aparece le damos por muerto?”, preguntó, a tiempo de sugerir que incluso se practique una prueba de ADN si eventualmente, apareciera un niño fallecido.
“Tengo información que tiene relación con el Ministerio de Juan Ramón Quintana. ¿Acaso no están buscando a dos personas del Ministerio de Quintana? Esto no lo hizo ella sola, hay que seguir hurgando. Creo que no nos vamos a equivocar por ahí. Si nos metemos con el hijo, como tema principal, ahí nos perdemos. Ese no es el tema, aunque no deja de ser importante”, declaró a la red Erbol.
Valverde informó que similar hipótesis lanzó durante su entrevista con el periodista de la CNN, Andrés Oppenheimer, y se mostró esperanzado por encontrar mayores datos sobre los vínculos de Gabriela Zapata. “Si la gente pierde el miedo, seguramente vamos a encontrar”, aseguró.
En su opinión, la detención preventiva y la existencia o no del hijo del presidente Morales, están desviando la atención porque en realidad el problema es el tráfico de influencias.
“Eso es lo que hay establecer. Hay que probar cuál es el nivel de relación entre Evo Morales y Gabriela Zapata para que ella logre estar donde está”, aseguró.
Manifestó que el presunto tráfico se puede patentizar en el hecho de haber llegado al cargo de Gerente Comercial de CAMC, sin tener ningún tipo de méritos.
El periodista observó que el mismo presidente Morales y el Gobierno lo embarullaron todo, con explicaciones contradictorias sobre la existencia o fallecimiento del hijo de Evo, peor aun cuando el Jefe de Estado ahora quiere recoger a su hijo con Gabriela Zapata, sin haberse preocupado antes, dónde estaba la tumba del hijo supuestamente muerto.
“Si te avisan que tu hijo se murió, te preguntas ¿Donde está enterrado? El Presidente a lo mejor no va a la tumba, pero ¿él no estuvo en el velorio de su hijo? Ahora si el chico no aparece le damos por muerto?”, preguntó, a tiempo de sugerir que incluso se practique una prueba de ADN si eventualmente, apareciera un niño fallecido.
“Eres un cerdo, un mal nacido”, le dice Julio Peñaloza Bretel al periodista García Mérida
Sol de Pando
La noche del sábado 27 de febrero, el señor Julio Peñaloza Bretel realizó una llamada telefónica a una persona allegada a la redacción de Sol de Pando, reclamándole porqué, en mi artículo sobre la aplicación de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz en el caso de la señora Gabriela Zapata, había sostenido que su esposa, la diputada Susana Rivero, era “estrecha operadora política del ministro Juan Ramón Quintana en el Beni (donde fue directora de Ademaf)”. Intimidada y muy asustada por la manera en que el señor Peñaloza se comunicó coaccionando para rectificar mi texto en lo referido a la diputada Rivero, la persona que recibió esa llamada mi imploró que corrija esa parte del texto; y aunque no correspondía ninguna rectificación, ya que ser “operador” u “operadora” política en un esquema o facción de poder es normal y habitual en el mundillo político, tuve que hacerlo precautelando la seguridad y tranquilidad de mis colaboradores y seres queridos.
Debido a esa presión ejercida telefónicamente por el esposo de la diputada, inmediatamente procedí a re-editar el texto sustituyendo la palabra “operadora” por el de “colaboradora”, asumiendo que el término “operadora” era un término que había disgustado a la diputada y su marido, Peñaloza Bretel, quien en verdad no tenía porqué interferir en un trabajo periodístico que no se entromete en la vida privada de nadie, sino que analiza e informa sobre hechos y personajes relacionados con un caso de corrupción y de de estricto interés público.
No esperaba semejante agresión por parte de alguien que dice ser
periodista profesional. Estaba predispuesto a dialogar con Peñaloza
sobre mis afirmaciones contenidas en un análisis informativo de la
coyuntura política marcada por la corrupción en la gestión pública;
esperaba debatir con él en ese estricto marco y entonces efectuar
cualquier otro ajuste al texto, incluso retractarme si Peñaloza me
convencía que mentí o difamé a alguien, lo cual descarto de plano. Pero
lo primero que recibí de su parte fue una agresión con adjetivos
injuriosos para amedrentarme y descalificarme del modo más reaccionario
y fascista: “Eres un cerdo. Un mal nacido”.
¿Cómo debatir y razonar con semejante energúmeno? El Gobierno lamenta que en las redes sociales se ha desatado una guerra sucia contra el presidente Evo Morales (cuya imagen y liderazgo en el proceso de cambio Sol de Pando ha preservado a toda costa a lo largo de nuestra trabajo); pero resulta que funcionarios de este mismo Gobierno como Peñaloza Bretel son los primeros en desatar un clima de guerra sucia apelando al vil recurso del insulto, la difamación y la descalificación de quienes pensamos y actuamos diferentes a ese entorno ligado directa o indirectamente al Ministro de la Presidencia. Este es el lado oscuro del esquema gobernante que tanto daño le viene haciendo al Presidente del Estado.
El privilegiado director del canal estatal de Televisión Abya-Yala (es de lamentar que el Gobierno haya puesto en manos de gente con tendencias fascistas, como es Peñaloza, tan importantes medios de comunicación creados para reforzar la revolución boliviana), me amenaza con enjuiciarme por algo que escribí sobre un tema en el cual este tipo no toca pito, ni debería, pues mencioné a su esposa en calidad de diputada, funcionaria pública, y por hechos relativos a su función pública; jamás me inmiscuí en su intimidad. No obstante, Peñaloza Bretel, en una acción agresiva que es implícitamente un acto corrupto al mezclar su vida privada con un hecho de interés público, me escribe desde su lecho marital para decirme cuerpo de suelto: “Se te iniciará un proceso a través de un Tribunal de Imprenta si no te retractas y pides disculpas públicas”. No me retractaré ni pediré disculpas a nadie. Vamos al Tribunal de Imprenta (¡bendita sea la Ley de Imprenta!, con gusto me someto a ella).
Esto sí amerita un juicio penal por difamación y calumnias que entablaré en los próximas horas contra esta desvergonzada pareja ante la justicia ordinaria, si no hay la retractación que corresponde. Rechazo categóricamente ese supuesto “incidente” que la diputada le “contó” a su marido. Y aunque no es delito alguno invitar a bailar a una dama en cualquier fiesta donde abundan bebidas, jamás estuve en ninguna borrachera junto a la señora Susana Rivero, no recuerdo haber visitado ningún pueblo llamado Versalles y mucho menos me dieron ganas de bailar con ella. La diputada tiene que demostrarme exactamente cuándo, dónde y en presencia de quienes la invité a bailar “impresentablemente borracho”. Si hay un honor mellado en esta historia es la mía y la de mis hijos.
He viajado innumerables veces junto al Ministro de la Presidencia cuando trabajé con él recorriendo la amazonia boliviana entre los años 2009 y 2010. Eran viajes relámpagos, visitas intensas a diversas comunidades optimizando al máximo las jornadas laborales que me permitían obtener insumos para el periódico que dirijo. En esos viajes la agenda del Ministro era muy apretada, los vuelos de un lugar a otro y de retorno a La Paz y Cochabamba tenían horarios estrictos y no cabía tiempo libre para organizar jaranas y dedicarse a bailar. Si hubo alguna fiesta en un lugar llamado Versales, allí ha tenido que estar el ministro Juan Ramón Quintana y ser el principal testigo de cómo intenté “sacarla a bailar impresentablemente borracho” a la señora Rivero de Peñaloza. Exijo que el Ministro de la Presidencia confirme o desmienta lo afirmado por estos esposos que son sus estrechos colaboradores.
A la señora Susana Rivero de Peñaloza conocí con prudente distancia y vi un par de veces cuando viajé acompañando al ministro Quintana a la ciudad de Trinidad y a alguna comunidad en el municipio de Baures, cerca al Iténez, en el Beni. En ambas ocasiones observé que la señora Rivero era una persona de mucha confianza del Ministro, una importante operadora suya en el departamento del Beni, tanto así que Quintana la designó como Directora de la Agencia para el Desarrollo de las Macroregiones y Fronteras (Ademaf), entidad que fue creada y controlada personalmente por Quintana y a donde nadie entra si no es con el cerrado aval del Ministro. En ninguno de esos viajes de intenso trabajo y estadías fugaces de comunidad en comunidad hubo tiempo para jaranear ni bailar.
“Susana Rivero Guzmán no es operadora de nadie” —dice Peñaloza en la
primera parte de su mensaje de agresión, y remarca: “Menos de JR, el que
hasta hace un tiempo financiaba tus delirios”.
¿Qué delirios míos financiaba Juan Ramón Quintana? ¿El delirio de Sol de Pando? ¿El delirio de apoyar el proceso revolucionario de Bolivia contribuyendo informativamente en el desarrollo de nuestra Amazonia? ¿El delirio de creer en la rectitud y honestidad de aquellos que se llenan la boca con la palabra revolución mientras se bañan en privilegios burgueses y excluyentes?
Debido a que trabajé por un muy breve lapso con Quintana sin tener ninguna autoridad ejecutiva en el Gobierno (Alejandro Almaraz y otros disidentes como Prada, Rebeca Delgado, el ex embajador en Estados Unidos Gustavo Guzmán o el que estuvo en la ONU Pablo Solón, entre otros tantos, fueron autoridades jerárquicas del régimen, y también sometidos a los lineamientos de Quintana, muchísimo más tiempo que yo), Julio Peñaloza sostiene que no tengo derecho a criticar; conculca mis derechos laborales y mi derecho a la libre expresión exigiéndome retractarme bajo amenaza y mediante violentos insultos.
Peñaloza pone una mancha de vergüenza en mi efímera relación con el Ministro de la Presidencia (relación que contraje sobre la base de postulados revolucionarios que Quintana abandonó a medio camino); pero no me avergüenzo ni me arrepiento de esa etapa en mi vida laboral. Asumí ese compromiso llevado por mis “delirios” revolucionarios.
Y sería muy esclarecedor que Peñaloza Bretel aclare al país —y también al MAS, partido que le dio todas las pegas que vino detentando durante el actual Gobierno de manera ininterrumpida hasta hoy— qué delirios le llevaron a ser un servidor de Ronald Mc Lean cuando este dirigente de Acción Democrática Nacionalista (ADN) era Canciller de la República durante el Gobierno que presidió el Jaime Paz Zamora en alianza con el bancerismo. Peñaloza se desempeñaba entonces, percibiendo un jugoso sueldo y otros privilegios dignos de su servil obsecuencia al patrón de turno, como “Jefe de Información Diplomática” de la Cancillería adeno-mirista. En ese periodo también “prestó” sus servicios como “asesor” del entonces alcalde de La Paz Germán Monrroy Chazarreta.
Posteriormente, cuando Gonzalo Sánchez de Lozada presidía el país, Julio Peñaloza entró a trabajar en el Ministerio de Gobierno bajo las órdenes de Carlos Sánchez Berzaín, sirviendo al “zorro” como su “estratega en comunicación”. Y fue gracias a Sánchez Berzaín, ejerciendo tráfico de influencias, que Peñaloza se vinculó con la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) donde ofició como Jefe de Relaciones Públicas durante el Mundial del 2004, a dónde viajó con todo pagado. Hasta hace pocos meses, Julio Peñaloza fue “asesor de imagen” del presidente de la FBF, Carlos Chávez, quien se encuentra hoy recluido en una cárcel pública por el carnaval de millones en que bailaba la mafia del fútbol. Peñaloza debería ser también investigado por los mismos cargos imputados a Carlos Chávez. De hecho, Julio Peñaloza mantiene un nivel de vida suntuoso, con reiterados viajes de placer y dinero en sus cuentas que deberían ser sometidos a la misma Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz que se aplica en el caso de Gabriela Zapata investigando su fortuna.
Cuando cayó Sánchez de Lozada en octubre del 2003, Peñaloza perdió su pega en el Ministerio de Gobierno ya que su jefe Carlos Sánchez Berzaín huyó a Estados Unidos tras perpetrar la masacre de El Alto. Entonces se acercó al sucesor Carlos Mesa y consiguió un laburo de relacionista en el Palacio; luego ofreció sus servicios al gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé. Cuando asumió Evo Morales, se afilió al MAS convirtiéndose en un furibundo propagandista del “proceso de cambio”, gracias a lo cual manejó un programa en Canal 7 y actualmente dirige otro canal del Estado, Abya Yala, donde supuestamente se impulsan los valores de la revolución en Bolivia.
En diciembre del año 2006, cumpliéndose un año del Gobiierno de Evo, ya había circulado en internet una reseña pormenorizada sobre las andanzas de Peñaloza y su constante transfugio. “Radiografía de un Gusano” titulaba ese documento difundido por la Red Indymedia (ver el enlace), un sitio excelente de la izquierda revolucionaria que advirtió en su momento el “reciclaje” con que conocidos banzeristas y gonistas comenzaba a “alinearse” con el proceso de cambio.
Estos son los infiltrados, apadrinados por Quintana, que están destruyendo el proceso revolucionario de Bolivia desde su seno mismo, creando un constante deterioro, inestabilidad y desprestigio al gobierno del presidente Evo Morales. No necesita la Embajada norteamericana lanzar consignas desde afuera para minar a Evo. La conspiración corrupta y difamatoria está adentro, rodeando al Presidente, por aquellos que, como Julio Peñaloza Bretel, mezclan obscenamente su vida privada, sus mezquinos intereses empresariales y familiares, con la sagrada función pública.
Estos son los verdugos que convierten en únicos culpables a las víctimas del abuso de poder, como sucede en el caso del incendio a la Alcaldía de El Alto.
No dudo de la honorabilidad de la diputada que es esposa del periodista Julio Peñaloza. Estoy seguro que como una gran mayoría de las mujeres bolivianas, Susana es una abnegada madre, buena esposa y excelente profesional. Si alguna virtud debo reconocer en el ministro Quintana es su tino para incorporar en su equipo de trabajo personal bien capacitado, con sobradas virtudes profesionales, como es el caso de su ex directora de Ademaf y actual diputada, entre otros ciudadanos de bien que, ejerciendo un inviolable derecho laboral que les asiste, trabajan dentro este esquema armado desde el Ministerio de la Presidencia. Pero una cosa es la vida privada y otra, diametralmente opuesta a esa esfera, es la responsabilidad en la función pública.
El problema surge cuando la concepción militarista y estalinista del Poder que desarrolla Juan Ramón Quintana se contagia en el conjunto de los aparatos que controla y en sus principales equipos de trabajo. Quintana representa una corriente de pensamiento dentro el actual Gobierno, un estilo de práctica política en consonancia con su formación militar y sus pulsiones autoritarias, que son generadoras directas de corrupción y mal gobierno. El ¡quintanismo” es una tendencia muy fuerte dentro el Gobierno, precisamente por la eficacias de sus “operadores”. Quienes trabajan con él están obligados a asumir esa línea y operar bajo esa lógica (ese es el punto en cual yo me alejé del esquema quintanista). Es por ello que demando al presidente Evo Morales la urgente “desquintanización” de su Gobierno, como la única vía para reconducir el proceso y reencauzar en profundidad la revolución boliviana.
En ese plano de debate político enmarco el desempeño de la diputada Susana Rivero de Peñaloza, sin insultar ni denigrar a nadie con insidias de mala leche, y hago una observación concreta respecto a la innecesaria conformación de la comisión legislativa que preside para “revisar” lo contratos con la china CAM-C. Sostengo y reitero, aunque no le guste al esposo de la diputada, que esa comisión legislativa ha sido creada para poner piedras en el camino y postergar la aplicación de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, y hay confesión de parte al respecto: El diputado Javier Zavaleta, también integrante de dicha comisión, declaró públicamente que “una vez que la comisión mixta termine de revisar todos los contratos letra por letra, entonces veremos si pedimos que se investigue la fortuna de la señora Gabriela Zapata”. Todo patas arriba. Por eso afirmo que la comisión que preside Susana Rivero es funcional al esquema de corrupción que montó en los últimos años el Ministro de la Presidencia porque se soslayó deliberadamente la competencia privativa de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz en el caso. No dije en ninguna parte de mi informe que Susana Rivero es corrupta; pero como colaboradora estrecha (u operadora, es lo mismo) de Quintana, contribuye a ese esquema de encubrimiento a la corrupción, quizá sin proponérselo, pero lo hace, coordinando políticamente con Quintana.
Además, esa comisión mixta —que no tiene ninguna razón de ser una vez que ya está en aplicación la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz— viene usurpando funciones de la Contraloría y la Procuraduría General del Estado que disponen idóneos recursos técnicos, financieros e institucionales para revisar “de pe a pa” esos contratos dolosos con CAM-C.
O bien la comisión legislativa que preside Susana Rivero se adhiere a la acción iniciada por el Ministerio de Transparencia en los marcos de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, o bien se disuelve permitiendo que la Contraloría y la Procuradoría hagan su trabajo como manda la Ley en el tema específico de los contratos con la empresa china.
Más beneficioso que conformar una innecesaria comisión mixta que sólo hará perder tiempo y dinero, la Asamblea Legislativa Plurinacional —en el ejercicio de su rol fiscalizador— debió emitir una Resolución Congresal otorgando un plazo perentorio para que la Contraloría y la Procuradoría elaboren y entreguen a la mayor brevedad los informes técnicos sobre los cuestionados contratos con CAM-C.
Cuando leí el mensaje a través del cual Peñaloza me agrede
verbalmente, me amenaza y pretende amordazarme, tuve que responderle
asumiendo defensa propia, quizá en el mismo tono generado por su cobarde
agresión. Acaso procedió de ese modo saliendo en defensa del honor de
su esposa, lo cual comprendo y valoro. Pero la forma en que procedió no
le hace honor a la diputada Susana Rivero, pues la reacción de su marido
fue además de hormonal, metafóricamente hablando la de un sicario
cumpliendo una orden criminal.
“Eres un cerdo. Un mal nacido. Y espero no tener nunca más que cruzarme en la calle contigo”, me dice en tono de amenaza, insinuando que debo cuidarme en las calles cuando me cruce con él. Le respondí que si piensa lavar el “honor” de su esposa a golpes, no huiré, ni tendré miedo de cruzarme con él en las vías públicas. A lo que me respondió lo siguiente:
Repliqué cuestionándole porqué procedía de esa manera en un tema que
pudo ser un buen motivo de discusión política. Lo que escribí no merecía
esta agresión, esperaba un debate racional con Peñaloza, y si cometí
algún error podía rectificarlo como fruto del diálogo. Al sostener que
la diputada Rivero forma parte del equipo de trabajo de Juan Ramón
Quintana, realizando una labor parlamentaria que iba en desmedro de la
Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, no dije que Susana era corrupta, sino
que su accionar político desde la comisión mixta —siguiendo la línea
marcada por Quintana— obstruía la transparentación de la fortuna dudosa
de Gabriela Zapata. Entonces Peñaloza volvió a agredirme mandando este
mensaje más amenazador y temerario que los anteriores:
Es falso que sea falso, le respondo a Peñaloza. Quintana no me
financiaba nada, quizá a él sí. El Ministerio de la Presidencia, no el
Ministro, me pagaba el honorario de una Consultoría por Producto de Bs.
6.000 (seis mil bolivianos) con recursos del Tesoro General de la
Nación a partir de un contrato laboral que duró apenas siete meses, en
los que pude hacer realidad el primer periódico para Pando que se
registra en la historia del Estado Plurinacional. Podría responder a sus
nuevos adjetivos denigrantes con otros similares, pero prefiero que la
opinión pública juzgue desde las buenas conciencias a este matón
banzerista-gonista-quintanista, impune, abusivo y cobarde.
Y solicito a los gremios de la prensa nacional se pronuncien al respecto con la celeridad respectiva. Temo por mi seguridad y la de mis seres queridos.
La noche del sábado 27 de febrero, el señor Julio Peñaloza Bretel realizó una llamada telefónica a una persona allegada a la redacción de Sol de Pando, reclamándole porqué, en mi artículo sobre la aplicación de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz en el caso de la señora Gabriela Zapata, había sostenido que su esposa, la diputada Susana Rivero, era “estrecha operadora política del ministro Juan Ramón Quintana en el Beni (donde fue directora de Ademaf)”. Intimidada y muy asustada por la manera en que el señor Peñaloza se comunicó coaccionando para rectificar mi texto en lo referido a la diputada Rivero, la persona que recibió esa llamada mi imploró que corrija esa parte del texto; y aunque no correspondía ninguna rectificación, ya que ser “operador” u “operadora” política en un esquema o facción de poder es normal y habitual en el mundillo político, tuve que hacerlo precautelando la seguridad y tranquilidad de mis colaboradores y seres queridos.
Debido a esa presión ejercida telefónicamente por el esposo de la diputada, inmediatamente procedí a re-editar el texto sustituyendo la palabra “operadora” por el de “colaboradora”, asumiendo que el término “operadora” era un término que había disgustado a la diputada y su marido, Peñaloza Bretel, quien en verdad no tenía porqué interferir en un trabajo periodístico que no se entromete en la vida privada de nadie, sino que analiza e informa sobre hechos y personajes relacionados con un caso de corrupción y de de estricto interés público.
La violencia verbal de Peñaloza vía email
Luego de proceder a esa rectificación forzada, me dispuse a tomar contacto con Julio Peñaloza Bretel para informarle sobre la corrección exigida y plantearle una discusión política sobre los contenidos de mi informe publicado el 26 de febrero, en el correspondiente marco de un diálogo razonable entre dos periodistas que se supone conocen las reglas del ejercicio informativo. Abrí el correo institucional de Sol de Pando con el fin transmitirle a Peñaloza la corrección que exigió por teléfono, y me encontré con este mensaje que el individuo había enviado desde su dispositivo Android más temprano ese mismo sábado:
“Wilson
García Mérida: Susana Rivero Guzmán no es operadora de nadie. Menos de
JR, el que hasta hace un tiempo financiaba tus delirios. Me ha contado
que quisiste sacarla a bailar en un pueblo llamado Versalles. No te
aceptó porque estabas impresentablemente borracho. Eres un cerdo. Un mal
nacido. Y espero no tener nunca más que cruzarme en la calle contigo.
Susana es una persona intachable y acabas de insinuar que es parte de
una estructura corrupta. Se te iniciará un proceso a través de un
Tribunal de Imprenta si no te retractas y pides disculpas públicas.
Julio Peñaloza Bretel”.
¿Cómo debatir y razonar con semejante energúmeno? El Gobierno lamenta que en las redes sociales se ha desatado una guerra sucia contra el presidente Evo Morales (cuya imagen y liderazgo en el proceso de cambio Sol de Pando ha preservado a toda costa a lo largo de nuestra trabajo); pero resulta que funcionarios de este mismo Gobierno como Peñaloza Bretel son los primeros en desatar un clima de guerra sucia apelando al vil recurso del insulto, la difamación y la descalificación de quienes pensamos y actuamos diferentes a ese entorno ligado directa o indirectamente al Ministro de la Presidencia. Este es el lado oscuro del esquema gobernante que tanto daño le viene haciendo al Presidente del Estado.
El privilegiado director del canal estatal de Televisión Abya-Yala (es de lamentar que el Gobierno haya puesto en manos de gente con tendencias fascistas, como es Peñaloza, tan importantes medios de comunicación creados para reforzar la revolución boliviana), me amenaza con enjuiciarme por algo que escribí sobre un tema en el cual este tipo no toca pito, ni debería, pues mencioné a su esposa en calidad de diputada, funcionaria pública, y por hechos relativos a su función pública; jamás me inmiscuí en su intimidad. No obstante, Peñaloza Bretel, en una acción agresiva que es implícitamente un acto corrupto al mezclar su vida privada con un hecho de interés público, me escribe desde su lecho marital para decirme cuerpo de suelto: “Se te iniciará un proceso a través de un Tribunal de Imprenta si no te retractas y pides disculpas públicas”. No me retractaré ni pediré disculpas a nadie. Vamos al Tribunal de Imprenta (¡bendita sea la Ley de Imprenta!, con gusto me someto a ella).

“Me
ha contado que quisiste sacarla a bailar en un pueblo llamado
Versalles. No te aceptó porque estabas impresentablemente borracho”. | Foto Facebook público de Julio Peñaloza
Una difamación marital para amordazar a Sol de Pando
Lo preocupante del asunto es la difamación con que se me agrede buscando acallarme y deslegitimar mi trabajo informativo, llevando lo que debió ser un debate político entre periodistas a un plano personal y privado asquerosamente inmoral y denigrante. Según Peñaloza, ataqué en mi artículo a su esposa por un resentimiento mío, estoy disgustado con ella porque no quiso bailar conmigo cuando estuve borracho, según dicen ambos, marido y mujer: “Me ha contado que quisiste sacarla a bailar en un pueblo llamado Versalles. No te aceptó porque estabas impresentablemente borracho”. Así utiliza Peñaloza el correo electrónico, como una víbora ponzoñosa agazapada en la oscuridad creyendo impunemente que se saldrá con la suya.Esto sí amerita un juicio penal por difamación y calumnias que entablaré en los próximas horas contra esta desvergonzada pareja ante la justicia ordinaria, si no hay la retractación que corresponde. Rechazo categóricamente ese supuesto “incidente” que la diputada le “contó” a su marido. Y aunque no es delito alguno invitar a bailar a una dama en cualquier fiesta donde abundan bebidas, jamás estuve en ninguna borrachera junto a la señora Susana Rivero, no recuerdo haber visitado ningún pueblo llamado Versalles y mucho menos me dieron ganas de bailar con ella. La diputada tiene que demostrarme exactamente cuándo, dónde y en presencia de quienes la invité a bailar “impresentablemente borracho”. Si hay un honor mellado en esta historia es la mía y la de mis hijos.
He viajado innumerables veces junto al Ministro de la Presidencia cuando trabajé con él recorriendo la amazonia boliviana entre los años 2009 y 2010. Eran viajes relámpagos, visitas intensas a diversas comunidades optimizando al máximo las jornadas laborales que me permitían obtener insumos para el periódico que dirijo. En esos viajes la agenda del Ministro era muy apretada, los vuelos de un lugar a otro y de retorno a La Paz y Cochabamba tenían horarios estrictos y no cabía tiempo libre para organizar jaranas y dedicarse a bailar. Si hubo alguna fiesta en un lugar llamado Versales, allí ha tenido que estar el ministro Juan Ramón Quintana y ser el principal testigo de cómo intenté “sacarla a bailar impresentablemente borracho” a la señora Rivero de Peñaloza. Exijo que el Ministro de la Presidencia confirme o desmienta lo afirmado por estos esposos que son sus estrechos colaboradores.
A la señora Susana Rivero de Peñaloza conocí con prudente distancia y vi un par de veces cuando viajé acompañando al ministro Quintana a la ciudad de Trinidad y a alguna comunidad en el municipio de Baures, cerca al Iténez, en el Beni. En ambas ocasiones observé que la señora Rivero era una persona de mucha confianza del Ministro, una importante operadora suya en el departamento del Beni, tanto así que Quintana la designó como Directora de la Agencia para el Desarrollo de las Macroregiones y Fronteras (Ademaf), entidad que fue creada y controlada personalmente por Quintana y a donde nadie entra si no es con el cerrado aval del Ministro. En ninguno de esos viajes de intenso trabajo y estadías fugaces de comunidad en comunidad hubo tiempo para jaranear ni bailar.
Julio Peñaloza Bretel, sus relaciones estrechas con ADN y el MNR

Peñaloza
fue “asesor de imagen” del presidente de la FBF, Carlos Chávez, quien
se encuentra hoy recluido en una cárcel pública. Peñaloza debería ser
también investigado por los mismos cargos imputados a su asesorado. De
hecho, mantiene un nivel de vida suntuoso, con reiterados viajes de
placer y dinero en sus cuentas que deberían ser transparentados mediante
la misma Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz. | Foto Facebook público de Julio Peñaloza
¿Qué delirios míos financiaba Juan Ramón Quintana? ¿El delirio de Sol de Pando? ¿El delirio de apoyar el proceso revolucionario de Bolivia contribuyendo informativamente en el desarrollo de nuestra Amazonia? ¿El delirio de creer en la rectitud y honestidad de aquellos que se llenan la boca con la palabra revolución mientras se bañan en privilegios burgueses y excluyentes?
Debido a que trabajé por un muy breve lapso con Quintana sin tener ninguna autoridad ejecutiva en el Gobierno (Alejandro Almaraz y otros disidentes como Prada, Rebeca Delgado, el ex embajador en Estados Unidos Gustavo Guzmán o el que estuvo en la ONU Pablo Solón, entre otros tantos, fueron autoridades jerárquicas del régimen, y también sometidos a los lineamientos de Quintana, muchísimo más tiempo que yo), Julio Peñaloza sostiene que no tengo derecho a criticar; conculca mis derechos laborales y mi derecho a la libre expresión exigiéndome retractarme bajo amenaza y mediante violentos insultos.
Peñaloza pone una mancha de vergüenza en mi efímera relación con el Ministro de la Presidencia (relación que contraje sobre la base de postulados revolucionarios que Quintana abandonó a medio camino); pero no me avergüenzo ni me arrepiento de esa etapa en mi vida laboral. Asumí ese compromiso llevado por mis “delirios” revolucionarios.
Y sería muy esclarecedor que Peñaloza Bretel aclare al país —y también al MAS, partido que le dio todas las pegas que vino detentando durante el actual Gobierno de manera ininterrumpida hasta hoy— qué delirios le llevaron a ser un servidor de Ronald Mc Lean cuando este dirigente de Acción Democrática Nacionalista (ADN) era Canciller de la República durante el Gobierno que presidió el Jaime Paz Zamora en alianza con el bancerismo. Peñaloza se desempeñaba entonces, percibiendo un jugoso sueldo y otros privilegios dignos de su servil obsecuencia al patrón de turno, como “Jefe de Información Diplomática” de la Cancillería adeno-mirista. En ese periodo también “prestó” sus servicios como “asesor” del entonces alcalde de La Paz Germán Monrroy Chazarreta.
Posteriormente, cuando Gonzalo Sánchez de Lozada presidía el país, Julio Peñaloza entró a trabajar en el Ministerio de Gobierno bajo las órdenes de Carlos Sánchez Berzaín, sirviendo al “zorro” como su “estratega en comunicación”. Y fue gracias a Sánchez Berzaín, ejerciendo tráfico de influencias, que Peñaloza se vinculó con la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) donde ofició como Jefe de Relaciones Públicas durante el Mundial del 2004, a dónde viajó con todo pagado. Hasta hace pocos meses, Julio Peñaloza fue “asesor de imagen” del presidente de la FBF, Carlos Chávez, quien se encuentra hoy recluido en una cárcel pública por el carnaval de millones en que bailaba la mafia del fútbol. Peñaloza debería ser también investigado por los mismos cargos imputados a Carlos Chávez. De hecho, Julio Peñaloza mantiene un nivel de vida suntuoso, con reiterados viajes de placer y dinero en sus cuentas que deberían ser sometidos a la misma Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz que se aplica en el caso de Gabriela Zapata investigando su fortuna.
Cuando cayó Sánchez de Lozada en octubre del 2003, Peñaloza perdió su pega en el Ministerio de Gobierno ya que su jefe Carlos Sánchez Berzaín huyó a Estados Unidos tras perpetrar la masacre de El Alto. Entonces se acercó al sucesor Carlos Mesa y consiguió un laburo de relacionista en el Palacio; luego ofreció sus servicios al gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé. Cuando asumió Evo Morales, se afilió al MAS convirtiéndose en un furibundo propagandista del “proceso de cambio”, gracias a lo cual manejó un programa en Canal 7 y actualmente dirige otro canal del Estado, Abya Yala, donde supuestamente se impulsan los valores de la revolución en Bolivia.
En diciembre del año 2006, cumpliéndose un año del Gobiierno de Evo, ya había circulado en internet una reseña pormenorizada sobre las andanzas de Peñaloza y su constante transfugio. “Radiografía de un Gusano” titulaba ese documento difundido por la Red Indymedia (ver el enlace), un sitio excelente de la izquierda revolucionaria que advirtió en su momento el “reciclaje” con que conocidos banzeristas y gonistas comenzaba a “alinearse” con el proceso de cambio.
Estos son los infiltrados, apadrinados por Quintana, que están destruyendo el proceso revolucionario de Bolivia desde su seno mismo, creando un constante deterioro, inestabilidad y desprestigio al gobierno del presidente Evo Morales. No necesita la Embajada norteamericana lanzar consignas desde afuera para minar a Evo. La conspiración corrupta y difamatoria está adentro, rodeando al Presidente, por aquellos que, como Julio Peñaloza Bretel, mezclan obscenamente su vida privada, sus mezquinos intereses empresariales y familiares, con la sagrada función pública.
Estos son los verdugos que convierten en únicos culpables a las víctimas del abuso de poder, como sucede en el caso del incendio a la Alcaldía de El Alto.
Mis relaciones con Juan Ramón Quintana
Peñaloza Bretel utiliza la pasada relación laboral que mantuve con el Ministro de la Presidencia (además muy breve, entre mediados del 2009 y mediados del 2010) para estigmatizarme como un “traidor y desleal” a Quintana, cuando lo único que hice fue ejercer mi derecho laboral para sustentar a mi familia con mi trabajo rigurosamente delimitado a un proyecto periodístico que, a iniciativa mía, surgió de un servicio de Consultoría que presté al Ministerio de la Presidencia con el debido contrato. ¿Es delito eso? Tuve el privilegio de colaborar al Ministro impulsando un proyecto comunicacional que ha permitido poner a Pando en el centro de la escena informativa del país, trabajando denodadamente en ese afán. No era una pega por tener pega, por mera prebenda, como cuando Peñaloza era un servil de Ronald McLean y Carlos Sánchez Berzaín, a quienes les fue “fiel” hasta el final de sus gestiones, para luego difamarlos cínicamente cuando se hizo “izquierdista” por conveniencia económica.
El que haya roto con Quintana fue mi derecho, mi decisión, a costa de joderme la vida y la de mis seres queridos, condenados a la miseria y las privaciones más inhumanas que es posible imaginar, con todos nuestros derechos conculcados en los últimos cinco años. La vendetta de Quintana por mi disidencia fue asfixiar económicamente el proyecto autogestionario de Sol de Pando, sometiéndonos a una despiadada discriminación publicitaria en todas las entidades estatales, destruyendo nuestra red de distribución y haciéndonos perseguir con sicarios de Pando vinculados al narcotraficante Mauro Vásquez; a pesar de ello hemos sobrevivido dignamente. Y es que no quise ser parte de un entorno de “operadores”, propagandistas y difamadores a tiempo completo, quienes se han convertido en un sinuoso y tenebroso núcleo contra-revolucionario que está corroyendo desde la médula el proceso de cambio en Bolivia.
Si hubiese yo permanecido en ese entorno, gozando de privilegios y cargos bien rentables para “vivir bien”, el costo habría sido verles la cara todos los días a tipos como Julio Peñaloza Bretel, pero me negué a formar parte de ese grupículo quintanista, no soy de esa misma calaña, no me sale. Por eso y por mucho más, precautelando la autonomía de mi trabajo informativo para denunciar a los corruptos con toda libertad, me distancié inevitablemente del Ministro de la Presidencia, a pesar del afecto y la amistad que mantuve con Juan Ramón por más de 25 años.
Sobre la comisión mixta que preside la diputada Susana Rivero
En medio de insultos denigrantes, Peñaloza Bretel me exige que me retracte de lo escrito en mi informe del 29 de febrero, bajo amenaza de juicio y otras agresiones, alegando que su esposa es una persona intachable contra quien yo habría insinuado que “es parte de una estructura corrupta”.No dudo de la honorabilidad de la diputada que es esposa del periodista Julio Peñaloza. Estoy seguro que como una gran mayoría de las mujeres bolivianas, Susana es una abnegada madre, buena esposa y excelente profesional. Si alguna virtud debo reconocer en el ministro Quintana es su tino para incorporar en su equipo de trabajo personal bien capacitado, con sobradas virtudes profesionales, como es el caso de su ex directora de Ademaf y actual diputada, entre otros ciudadanos de bien que, ejerciendo un inviolable derecho laboral que les asiste, trabajan dentro este esquema armado desde el Ministerio de la Presidencia. Pero una cosa es la vida privada y otra, diametralmente opuesta a esa esfera, es la responsabilidad en la función pública.
El problema surge cuando la concepción militarista y estalinista del Poder que desarrolla Juan Ramón Quintana se contagia en el conjunto de los aparatos que controla y en sus principales equipos de trabajo. Quintana representa una corriente de pensamiento dentro el actual Gobierno, un estilo de práctica política en consonancia con su formación militar y sus pulsiones autoritarias, que son generadoras directas de corrupción y mal gobierno. El ¡quintanismo” es una tendencia muy fuerte dentro el Gobierno, precisamente por la eficacias de sus “operadores”. Quienes trabajan con él están obligados a asumir esa línea y operar bajo esa lógica (ese es el punto en cual yo me alejé del esquema quintanista). Es por ello que demando al presidente Evo Morales la urgente “desquintanización” de su Gobierno, como la única vía para reconducir el proceso y reencauzar en profundidad la revolución boliviana.
En ese plano de debate político enmarco el desempeño de la diputada Susana Rivero de Peñaloza, sin insultar ni denigrar a nadie con insidias de mala leche, y hago una observación concreta respecto a la innecesaria conformación de la comisión legislativa que preside para “revisar” lo contratos con la china CAM-C. Sostengo y reitero, aunque no le guste al esposo de la diputada, que esa comisión legislativa ha sido creada para poner piedras en el camino y postergar la aplicación de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, y hay confesión de parte al respecto: El diputado Javier Zavaleta, también integrante de dicha comisión, declaró públicamente que “una vez que la comisión mixta termine de revisar todos los contratos letra por letra, entonces veremos si pedimos que se investigue la fortuna de la señora Gabriela Zapata”. Todo patas arriba. Por eso afirmo que la comisión que preside Susana Rivero es funcional al esquema de corrupción que montó en los últimos años el Ministro de la Presidencia porque se soslayó deliberadamente la competencia privativa de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz en el caso. No dije en ninguna parte de mi informe que Susana Rivero es corrupta; pero como colaboradora estrecha (u operadora, es lo mismo) de Quintana, contribuye a ese esquema de encubrimiento a la corrupción, quizá sin proponérselo, pero lo hace, coordinando políticamente con Quintana.
Además, esa comisión mixta —que no tiene ninguna razón de ser una vez que ya está en aplicación la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz— viene usurpando funciones de la Contraloría y la Procuraduría General del Estado que disponen idóneos recursos técnicos, financieros e institucionales para revisar “de pe a pa” esos contratos dolosos con CAM-C.
O bien la comisión legislativa que preside Susana Rivero se adhiere a la acción iniciada por el Ministerio de Transparencia en los marcos de la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, o bien se disuelve permitiendo que la Contraloría y la Procuradoría hagan su trabajo como manda la Ley en el tema específico de los contratos con la empresa china.
Más beneficioso que conformar una innecesaria comisión mixta que sólo hará perder tiempo y dinero, la Asamblea Legislativa Plurinacional —en el ejercicio de su rol fiscalizador— debió emitir una Resolución Congresal otorgando un plazo perentorio para que la Contraloría y la Procuradoría elaboren y entreguen a la mayor brevedad los informes técnicos sobre los cuestionados contratos con CAM-C.
Peñaloza Bretel: ¿marido indignado o sicario de oficio?

En manos de personajes como Peñaloza Bretel está el manejo comunicacional del Estado Plurinacional de Bolivia. | Foto Archivo
“Eres un cerdo. Un mal nacido. Y espero no tener nunca más que cruzarme en la calle contigo”, me dice en tono de amenaza, insinuando que debo cuidarme en las calles cuando me cruce con él. Le respondí que si piensa lavar el “honor” de su esposa a golpes, no huiré, ni tendré miedo de cruzarme con él en las vías públicas. A lo que me respondió lo siguiente:

“Bicho
infeliz: Ahora me conocerás. No es a golpes. Ese es el recurso de los
mediocres y fracasados. De los impotentes. El tiempo se encargará de ti.
Julio Peñaloza Bretel”.

“Dijiste
que Susana es operadora de Quintana. Falso. Insinuaste que es parte de
una estructura corrupta. También falso. Lo que es cierto es que Quintana
te financiaba hasta que rompiste con él. Y dijiste además que Susana
andaba detrás de Quintana. Esto significa que seremos Susana y yo
quienes te buscaremos a través de las instancias que consideremos
convenientes, gacetillero y enano mental. Julio Peñaloza Bretel”.
Y solicito a los gremios de la prensa nacional se pronuncien al respecto con la celeridad respectiva. Temo por mi seguridad y la de mis seres queridos.
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