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El País cerró junio con más de 400 suscritos en la plataforma digital
El mes de junio se cerró con 432 suscritos a la nueva plataforma digital de elpais.bo, una cifra que permite ser “optimistas” en el corto plazo, pero “sin estridencias”, señala Jesús Cantín, director ejecutivo del diario más longevo de Tarija y que en el mes de su XXIX aniversario ha relanzado su web y apostado por la suscripción como medio de sostenibilidad que garantiza la independencia periodística.
“Aproximadamente la mitad de los suscritos han elegido un plan personal o familiar y la otra mitad ha ingresado a través del plan gratuito de 30 días. El desafío es ahora conseguir que esas personas que ingresaron en el plan gratuito apuesten por el diario y se queden” señala Cantín.
El costo del plan personal es de 15 bolivianos al mes y el familiar – que permite el ingreso de hasta cinco personas – 25 bolivianos. Los planes anuales respectivos son de 150 y 250 bolivianos. La suscripción permite acceso ilimitado a la edición digital, la lectura de la edición pdf desde cualquier soporte, el ingreso a la biblioteca y otros beneficios que puede consultar aquí. “El plan familiar es muy competitivo, pues te permite acceder a todos los beneficios por apenas 0,13 bolivianos al día los 365 días al año” señala Cantín.
Según los datos ofrecidos por ITGroup, responsables del desarrollo de la plataforma, hubo 1.345 personas que llegaron a las 200 notas gratuitas que permite el sistema por IP durante el mes, una cifra significativa. “Al siguiente mes se resetean los IP y de nuevo cualquier persona cuenta con acceso libre a 200 notas, que creemos es una cantidad por demás suficiente en esta fase inicial en la que sobre todo estamos socializando la plataforma”.
El modelo de suscripción para medios digitales es el que se viene implementando en todo el mundo a raíz de los avances tecnológicos, pero también como respuesta al abuso publicitario de los gigantes Facebook y Google, que sin pagar impuestos en países como Bolivia, se llevan gran parte de la torta. “La mayoría de los medios en Europa y Estados Unidos, sobre todo los más pequeños y locales, ya han transitado por el camino de la suscripción digital con éxito. Es una forma de asegurar también tu independencia y se asume un total compromiso y responsabilidad con tus suscriptores, que pasan a ser de alguna manera tus socios” reflexionó Cantín.
“Evidentemente hemos recibido algunas críticas en redes sociales, normalmente gente que no acaba de entender el funcionamiento de los medios de comunicación o que cree que somos parte del Estado o que pretende que los periodistas, prensistas, administrativos, canillitas, etc., vivan del aire – ironiza el director del diario – El periodismo es un servicio público pero que nadie quiere financiar. Los Gobiernos prefieren poner plata en Facebook y Google, porque no les interpelan, y los privados pues parecido. Al final, apelamos al ciudadano que es en verdad quien necesita de una prensa libre de ataduras y que pueda decir, por ejemplo, que la Alcaldía no tomó las previsiones suficientes con el agua cuando empezó a hurgar en el puente San Martín en lugar de repetir como loros el cuento de la vida útil del puente”.
“Aproximadamente la mitad de los suscritos han elegido un plan personal o familiar y la otra mitad ha ingresado a través del plan gratuito de 30 días. El desafío es ahora conseguir que esas personas que ingresaron en el plan gratuito apuesten por el diario y se queden” señala Cantín.
El costo del plan personal es de 15 bolivianos al mes y el familiar – que permite el ingreso de hasta cinco personas – 25 bolivianos. Los planes anuales respectivos son de 150 y 250 bolivianos. La suscripción permite acceso ilimitado a la edición digital, la lectura de la edición pdf desde cualquier soporte, el ingreso a la biblioteca y otros beneficios que puede consultar aquí. “El plan familiar es muy competitivo, pues te permite acceder a todos los beneficios por apenas 0,13 bolivianos al día los 365 días al año” señala Cantín.
Según los datos ofrecidos por ITGroup, responsables del desarrollo de la plataforma, hubo 1.345 personas que llegaron a las 200 notas gratuitas que permite el sistema por IP durante el mes, una cifra significativa. “Al siguiente mes se resetean los IP y de nuevo cualquier persona cuenta con acceso libre a 200 notas, que creemos es una cantidad por demás suficiente en esta fase inicial en la que sobre todo estamos socializando la plataforma”.
El modelo de suscripción para medios digitales es el que se viene implementando en todo el mundo a raíz de los avances tecnológicos, pero también como respuesta al abuso publicitario de los gigantes Facebook y Google, que sin pagar impuestos en países como Bolivia, se llevan gran parte de la torta. “La mayoría de los medios en Europa y Estados Unidos, sobre todo los más pequeños y locales, ya han transitado por el camino de la suscripción digital con éxito. Es una forma de asegurar también tu independencia y se asume un total compromiso y responsabilidad con tus suscriptores, que pasan a ser de alguna manera tus socios” reflexionó Cantín.
“Evidentemente hemos recibido algunas críticas en redes sociales, normalmente gente que no acaba de entender el funcionamiento de los medios de comunicación o que cree que somos parte del Estado o que pretende que los periodistas, prensistas, administrativos, canillitas, etc., vivan del aire – ironiza el director del diario – El periodismo es un servicio público pero que nadie quiere financiar. Los Gobiernos prefieren poner plata en Facebook y Google, porque no les interpelan, y los privados pues parecido. Al final, apelamos al ciudadano que es en verdad quien necesita de una prensa libre de ataduras y que pueda decir, por ejemplo, que la Alcaldía no tomó las previsiones suficientes con el agua cuando empezó a hurgar en el puente San Martín en lugar de repetir como loros el cuento de la vida útil del puente”.
viernes, julio 03, 2020
COMUNICADO La Razon y El Extra
En estos últimos años el periodismo impreso mundial ha enfrentado la más dura crisis de la historia fruto de la transformación tecnológica que ha acelerado la caída de la venta de ejemplares y, por tanto, la reducción y la no monetización de la publicidad, que afectaron seriamente sus ingresos.
Los periódicos La Razón y Extra no fueron la excepción, y a pesar de todos los esfuerzos realizados, como es de conocimiento general, desde marzo del presente año adicionalmente se vieron afectados por la emergencia sanitaria generada por la propagación del COVID-19 y la consecuente cuarentena, que paralizaron casi en su totalidad sus servicios periodísticos; no obstante, con mucho esfuerzo siguen cumpliendo con sus lectores.
En este contexto, La Razón y Extra se han visto obligados a acelerar el plan de transformación para hacer frente al más grande desafío de su historia. Después de una agresiva reducción de costos empezamos con un plan de desvinculación voluntaria al amparo de la normativa laboral en vigencia, al que se ha acogido un amplio grupo de trabajadores. Siguiendo con el plan de transformación entramos en la segunda fase, consistente, nuevamente de forma voluntaria, en que un porcentaje importante de nuestro personal continúe trabajando bajo nuevas condiciones, acordes a los desafíos planteados.
Habiendo concluido con las dos primeras fases del plan de transformación, y debido a la insostenible situación financiera, nos vemos obligados a acogernos a la figura legal de “fuerza mayor”, reconocida por el ordenamiento jurídico vigente, con el objetivo de precautelar el bien mayor, que es la sobrevivencia de estos dos prestigiosos periódicos de trascendencia nacional para resguardar fuentes de trabajo, para rescindir contratos de una parte del personal.
Una vez más, La Razón y Extra reafirman su compromiso con la sociedad boliviana de mantener la seriedad, el cumplimiento de las normas en vigencia y el equilibrio en nuestra tarea informativa, como lo hemos hecho en estos treinta años de vida institucional. Al mismo tiempo, agradecen el trabajo de quienes fueron un aporte importante en los últimos años. Gracias, seguiremos vigentes.
Los periódicos La Razón y Extra no fueron la excepción, y a pesar de todos los esfuerzos realizados, como es de conocimiento general, desde marzo del presente año adicionalmente se vieron afectados por la emergencia sanitaria generada por la propagación del COVID-19 y la consecuente cuarentena, que paralizaron casi en su totalidad sus servicios periodísticos; no obstante, con mucho esfuerzo siguen cumpliendo con sus lectores.
En este contexto, La Razón y Extra se han visto obligados a acelerar el plan de transformación para hacer frente al más grande desafío de su historia. Después de una agresiva reducción de costos empezamos con un plan de desvinculación voluntaria al amparo de la normativa laboral en vigencia, al que se ha acogido un amplio grupo de trabajadores. Siguiendo con el plan de transformación entramos en la segunda fase, consistente, nuevamente de forma voluntaria, en que un porcentaje importante de nuestro personal continúe trabajando bajo nuevas condiciones, acordes a los desafíos planteados.
Habiendo concluido con las dos primeras fases del plan de transformación, y debido a la insostenible situación financiera, nos vemos obligados a acogernos a la figura legal de “fuerza mayor”, reconocida por el ordenamiento jurídico vigente, con el objetivo de precautelar el bien mayor, que es la sobrevivencia de estos dos prestigiosos periódicos de trascendencia nacional para resguardar fuentes de trabajo, para rescindir contratos de una parte del personal.
Una vez más, La Razón y Extra reafirman su compromiso con la sociedad boliviana de mantener la seriedad, el cumplimiento de las normas en vigencia y el equilibrio en nuestra tarea informativa, como lo hemos hecho en estos treinta años de vida institucional. Al mismo tiempo, agradecen el trabajo de quienes fueron un aporte importante en los últimos años. Gracias, seguiremos vigentes.
jueves, julio 02, 2020
La Razón despide sin desahucio y en plena pandemia a 93 trabajadores
La gerencia del periódico La Razón anunció este miércoles el despido sin desahucio de 93 de sus trabajadores, en plena cuarentena por la pandemia del coronavirus.
“Hemos llegado a un punto insostenible. Cuando una situación asume simultáneamente las características de inevitabilidad e imprevisibilidad da lugar a la permisibilidad de incumplimiento inimputable, no imputable del contrato, artículo 339 de Código Civil, en nuestro caso se refiere al contrato de trabajo”, informó la administración de la empresa, al dar lectura a un comunicado que se dio a conocer en una reunión virtual entre la gerencia y sus dependientes.
La administración del periódico informó que su decisión está amparada al artículo 339 de Código Civil, pese a la vigencia de la norma que prohíbe las desvinculaciones laborales en tiempo de emergencia sanitaria.
“El efecto de fuerza mayor en materia laboral involucra la no necesidad de pago de desahucio debido a que no se trata de una rescisión sin causa forzosa o un despido injustificado”, se detalla en el documento titulado “carta de rescisión”, que fue leído a los trabajadores.
El comunicado agrega que la gerencia se ve "forzada por situaciones externas" a incumplir la duración indefinida de los contratos temporales e insiste en que la abrupta caída de los ingresos económicos durante la cuarentena total por la pandemia generó la baja de los ingresos de la empresa, lo que derivó en la necesidad de realizar una reestructuración institucional a todo nivel.
La administración precisó que la desvinculación de los trabajadores tiene carácter inmediato y da cuenta de que los afectados habían sido notificados.
“Sin otro particular y deseando éxito en sus futuras actividades, le invitamos a usted a contactarse con el oficial de recursos humanos para el pago de sus beneficios. Atentamente, la gerencia, agradecidos con todos”, concluye el documento, al final de cuya lectura se detalló la lista de trabajadores que fueron retirados del medio.
El sindicato de trabajadores de La Razón, a través de sus redes sociales, denunció la “masacre blanca" e identificó como la responsable de la crisis a la directora de ese periódico, Claudia Benavente, quien "no dio la cara y envió a sus subalternos para notificar (de los despidos) vía Zoom”.
De acuerdo con el testimonio de los trabajadores consultados por Página Siete Digital, en marzo de 2019 el periódico dejó de pagar el bono de transporte.
Más tarde y luego de la crisis política de noviembre empezó el retraso en el pago de los sueldos, a tal punto que en mayo se presentó una propuesta de retiro voluntario, que ofrecía el pago del 20% de lo adeudado a la firma de un documento y el resto en cuotas a lo largo de hasta dos años.
Los más de 30 trabajadores que se retiraron en mayo aseguraron que aceptaron ese acuerdo por necesidad, pero denunciaron que ya entonces La Razón "inventó una figura legal" para desvincularlos.
Por esos días se desató una polémica por la cantidad de gerentes que había en la Razón, con "beneficios espectaculares", según los empleados de la empresa, que aseguraron que había al menos 18 gerentes, una cantidad que, a insistencia, fue reducida a 13.
La Razón, de propiedad del empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill Ramírez, contaba hasta inicios de este año con unos 250 trabajadores.
Página Siete Digital intentó con insistencia obtener la versión de Benavente, quien no atendió las llamadas.
De acuerdo con el periodista Baldwin Montero, quien también fue despedido de la empresa, el 99% de integrantes del sindicato de trabajadores fue desvinculado, incluida su representante Guadalupe Tapia.
"La decisión fue comunicada sin opción a que nadie diga nada y de inmediato se enviaron cartas de rescisión, también vía digital. No se conoce en qué condiciones quieren pagar los finiquitos", afirmó Montero.
Asimismo, anunció que los trabajadores asumirán acciones legales ante lo que consideran un atropello a sus derechos laborales. "No renunciaremos a nuestros derechos y tampoco dejaremos que los responsables queden impunes", sostuvo.
“Hemos llegado a un punto insostenible. Cuando una situación asume simultáneamente las características de inevitabilidad e imprevisibilidad da lugar a la permisibilidad de incumplimiento inimputable, no imputable del contrato, artículo 339 de Código Civil, en nuestro caso se refiere al contrato de trabajo”, informó la administración de la empresa, al dar lectura a un comunicado que se dio a conocer en una reunión virtual entre la gerencia y sus dependientes.
La administración del periódico informó que su decisión está amparada al artículo 339 de Código Civil, pese a la vigencia de la norma que prohíbe las desvinculaciones laborales en tiempo de emergencia sanitaria.
“El efecto de fuerza mayor en materia laboral involucra la no necesidad de pago de desahucio debido a que no se trata de una rescisión sin causa forzosa o un despido injustificado”, se detalla en el documento titulado “carta de rescisión”, que fue leído a los trabajadores.
El comunicado agrega que la gerencia se ve "forzada por situaciones externas" a incumplir la duración indefinida de los contratos temporales e insiste en que la abrupta caída de los ingresos económicos durante la cuarentena total por la pandemia generó la baja de los ingresos de la empresa, lo que derivó en la necesidad de realizar una reestructuración institucional a todo nivel.
La administración precisó que la desvinculación de los trabajadores tiene carácter inmediato y da cuenta de que los afectados habían sido notificados.
“Sin otro particular y deseando éxito en sus futuras actividades, le invitamos a usted a contactarse con el oficial de recursos humanos para el pago de sus beneficios. Atentamente, la gerencia, agradecidos con todos”, concluye el documento, al final de cuya lectura se detalló la lista de trabajadores que fueron retirados del medio.
El sindicato de trabajadores de La Razón, a través de sus redes sociales, denunció la “masacre blanca" e identificó como la responsable de la crisis a la directora de ese periódico, Claudia Benavente, quien "no dio la cara y envió a sus subalternos para notificar (de los despidos) vía Zoom”.
De acuerdo con el testimonio de los trabajadores consultados por Página Siete Digital, en marzo de 2019 el periódico dejó de pagar el bono de transporte.
Más tarde y luego de la crisis política de noviembre empezó el retraso en el pago de los sueldos, a tal punto que en mayo se presentó una propuesta de retiro voluntario, que ofrecía el pago del 20% de lo adeudado a la firma de un documento y el resto en cuotas a lo largo de hasta dos años.
Los más de 30 trabajadores que se retiraron en mayo aseguraron que aceptaron ese acuerdo por necesidad, pero denunciaron que ya entonces La Razón "inventó una figura legal" para desvincularlos.
Por esos días se desató una polémica por la cantidad de gerentes que había en la Razón, con "beneficios espectaculares", según los empleados de la empresa, que aseguraron que había al menos 18 gerentes, una cantidad que, a insistencia, fue reducida a 13.
La Razón, de propiedad del empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill Ramírez, contaba hasta inicios de este año con unos 250 trabajadores.
Página Siete Digital intentó con insistencia obtener la versión de Benavente, quien no atendió las llamadas.
De acuerdo con el periodista Baldwin Montero, quien también fue despedido de la empresa, el 99% de integrantes del sindicato de trabajadores fue desvinculado, incluida su representante Guadalupe Tapia.
"La decisión fue comunicada sin opción a que nadie diga nada y de inmediato se enviaron cartas de rescisión, también vía digital. No se conoce en qué condiciones quieren pagar los finiquitos", afirmó Montero.
Asimismo, anunció que los trabajadores asumirán acciones legales ante lo que consideran un atropello a sus derechos laborales. "No renunciaremos a nuestros derechos y tampoco dejaremos que los responsables queden impunes", sostuvo.
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