domingo, octubre 25, 2015

Periodismo en tiempos de redes sociales

CAMBIO | EL PERIODISMO SE ENCUENTRA EN UNA ETAPA DE CAMBIOS PERMANENTES DEBIDO A LAS INNOVACIONES TECNOLÓGICAS. GENERAR Y DISTRIBUIR CONTENIDO, YA NO ES UNA TAREA EXCLUSIVA DE LOS PERIODISTAS.

Erase una vez un tiempo en el que los medios de comunicación y los periodistas eran casi “sacrosantos”… Una época en la que los hombres y mujeres del llamado cuarto poder eran los únicos que seleccionaban, procesaban y distribuían la información que llegaba hasta la audiencia… Un tiempo en el que ellos eran los que definían los temas más importantes y los menos relevantes, decidían cómo encararlos y cuándo darlos a esa masa amorfa llamada público… Y claro, pocos eran los que se atrevían a criticarlos; y si lo hacían, sus observaciones prácticamente no eran escuchadas. Pues bien, los dioses y las diosas de la prensa han sido desterrados del Olimpo… Todo ha cambiado.

“Durante años, los periodistas eran intocables. Lo que decían era palabra santa, sus comentarios eran indiscutibles. En la actualidad, por suerte, eso ya no es así”, asegura Diego Muñoz, periodista y académico uruguayo que en el mes de noviembre llegará a Bolivia para dictar un seminario sobre periodismo y redes sociales.

Muñoz, quien trabaja para la cadena internacional ESPN, se refiere al nuevo paisaje comunicacional que vivimos en nuestros tiempos. Un paisaje en el que la información ya no es “un bien” de uso exclusivo de los periodistas y medios tradicionales, sino que ahora transita por nuevas autopistas y es generada por múltiples actores. Y las redes sociales, llámense Facebook, Twitter, Instagram o Periscope, por citar algunas, juegan un rol central en este nuevo escenario.

“Hasta hace unos años, los periodistas y los medios masivos tradicionales eran los que monopolizaban la información, la jerarquización y el flujo de la misma. Tenían un rol privilegiado. Todo ha cambiado gracias al surgimiento de herramientas tecnológicas como el internet, de aplicaciones como las redes sociales y, sobre todo, a los nuevos roles que se dan en el intercambio de información. Los que antes estaban destinados a ser sólo parte de la audiencia, ahora también producen, distribuyen y priorizan los contenidos. Los medios tradicionales siguen siendo dominantes, pero ya no son los únicos en la escena”, explica Miguel Ángel Souza, periodista con una especialidad en comunicación y nuevas tecnologías.

Pablo Andrés Rivero, investigador boliviano que disertará en el mismo seminario junto a Diego Muñoz, coincide con Souza en que el panorama cambió. Y también asegura que los medios tradicionales mantienen el privilegio de la comunicación masiva. Desde su punto de vista, no se trata de reemplazar canales tradicionales por “nuevos”, sino en la interrelación de estos en la formación de opinión.



¿QUÉ CAMBIÓ EN EL NUEVO ESCENARIO?

La pregunta parece obvia, pero siempre es importante entender a cabalidad qué realmente cambió para el periodismo a partir de las redes sociales. Porque muchas cosas se han modificado, desde cómo se obtiene información, cómo y con qué herramientas se la genera, quiénes la generan, cómo se la distribuye y, lo más importante, cómo se interactúa con una audiencia activa, proactiva y cuestionadora.

Para Muñoz, ha habido un cambio de 180 grados en la forma de ejercer la profesión. “La inmediatez, la penetración, la cantidad de información, la horizontalidad generada a partir del hecho de que alguien con un celular y una cuenta de Twitter tenga la misma herramienta que un periodista para informar y opinar, esos son algunos de los principales cambios”, explica el también docente universitario.

Pablo Ortiz, periodista del diario El Deber, afirma que las redes sociales “facilitan y dificultan” el trabajo del periodista.

“Lo facilitan porque ahora puedes 'tocar' casi a todo el mundo. Antes disponías básicamente de una guía telefónica para encontrar a alguien, ahora hay decenas de opciones. Con solo un clic puedes tener una idea de cómo es alguien, sus gustos, dónde pasa sus vacaciones y qué nivel de vida lleva. Pero además, puedes darte una idea vaga de qué está pensando una colectividad y cuáles son sus intereses actuales”, complementa Ortiz.

Desde el punto de vista de Ortiz, también hay ciertas dificultades. “Ya no hay medios que tengan la verdad. Cada persona es un medio y emite información. El coro griego, el rumor… se ha ampliado y hasta hay nuevas formas de liderazgos de opinión, que no pasan por los medios tradicionales. En ese sentido, en la multiplicidad de voces y en la democratización de la emisión de contenidos está el reto: cómo se construye lo que antes conocíamos como opinión pública y cómo los periodistas logran hacerse un espacio para decir lo suyo en medio de la avalancha de mensajes”.

Cuando se habla de la formación de opinión pública, es cuando se llega a un punto neurálgico del nuevo escenario comunicacional. Para Pablo Andrés Rivero, quien hace un seguimiento a los medios bolivianos en Twitter, hay un cambio en la formación de opinión pública en Bolivia a partir de la irrupción de las redes sociales.

“Hay una ruptura del monopolio de los medios tradicionales, lo cual no significa que hayan perdido su poder de formación de opinión. En realidad, lo que sucede es que se incorporan nuevos mecanismos y formas para generar opinión que trascienden el monopolio que había antes. Eso no quiere decir que cualquier persona puede poner en agenda mediática el tema que desee”, afirma Rivero.

Para Agustín Castillo, periodista uruguayo y organizador del seminario sobre periodismo y redes sociales junto a Miguel Souza, las nuevas herramientas plantean muchos retos y desafíos a los hombres de prensa. “No hay dos opciones: es estar o estar. Entonces debemos preguntarnos cómo hay que estar. En esa instancia debemos empezar por la credibilidad. La credibilidad de nuestro trabajo ahora está expuesta permanentemente. Y hay que construirla segundo a segundo. Uno se juega su reputación y condición en las redes sociales a cada momento y un error –a pesar que un twit dura unos pocos segundos al aire- nos puede costar tan caro como nuestra carrera. Desde ahora estamos conectados para siempre y nuestro perfil en una red es lo que nos define. Somos nosotros, ahí, en todos lados, de carne y hueso pero online y ponemos nuestro trabajo a juicio y a servicio de una inmensa red de consumidores que es a los que los periodistas nos debemos”.

Fabiola Gutiérrez, investigadora social y periodista para Santa Cruz del proyecto digital La Pública, destaca la instantaneidad como uno de los principales cambios en el periodismo de nuestros tiempos. “Antes uno iba con su libreta de anotaciones y tomaba apuntes mientras se cubría un hecho informativo. Ahora uno transmite inmediatamente en Periscope o va twitteando. Y eso se convierte en tus apuntes o libreta de anotaciones”, comenta.



EL PERIODISTA MULTIMEDIA

Desde el punto de vista pragmático, uno de los principales cambios en los nuevos tiempos del periodismo tiene que ver con las funciones que cumplen los profesionales de la comunicación. Si antes un periodista que trabajaba en un medio de comunicación o de manera independiente se dedicaba a desarrollar una tarea exclusiva (escribir, sacar fotos o hacer registro de video), ahora debe ser una especie de hombre (o mujer obviamente) orquesta. Es decir, al momento de realizar una cobertura debe estar listo para sacar fotos, hacer video o grabar audio. Al volver a su sala de redacción, debe escribir, editar su material audiovisual y, en muchos casos, tener las habilidades necesarias para subir su contenido a la web y compartirlo en redes sociales.

“Prácticamente tiene que ser un hombre pulpo”, agrega Fabiola Gutiérrez. “Y el problema no es tener que hacer muchas cosas. El tema está en disponer del tiempo necesario para poder hacer las cosas bien, con la calidad que requiere el ejercicio del periodismo”, agrega.

Al periodista multimedia, como se lo conoce ahora, básicamente se le pide que cumpla el mismo rol, informar, pero usando diferentes plataformas. Esto trae consigo la necesidad de capacitarse y actualizarse permanentemente. Además, a su alcance cada vez hay herramientas más accesibles que nos indican que la tendencia multimedia cada vez es más fuerte en todos lados.

“El mejor ejemplo son los teléfonos inteligentes o smartphones. A través de ellos el periodista puede hacer fotos, grabar y editar videos o audios, escribir su nota, subirlo a la web y compartirla en las redes sociales. En simples palabras, tiene todo al alcance de una mano”, agrega Miguel Ángel Souza, cuando habla sobre el periodismo móvil, como se lo denomina en la actualidad a esta nueva tendencia en la que los y las periodistas ejercen su rol procesando las noticias desde exteriores y transmitiéndola a su audiencia casi en vivo y directo.



MÁS ALLÁ DE LAS HERRAMIENTAS...

Algo en lo que coinciden todos los periodistas consultados, es que más allá de las herramientas tecnológicas que se utilicen, el periodismo debe apostar siempre por la calidad de su contenido.

“El desafío es seguir siendo periodistas, escaparle a la tentación de perder el estilo y el rigor a cambio de una primicia no chequeada”, afirma Diego Muñoz.

Encarar ese desafío no es nada fácil en un escenario como el actual, donde la gente cada vez demanda información casi en tiempo real y a través de diferentes plataformas.

“El buen periodismo debe adaptarse a los cambios tecnológicos, debe entender a su audiencia y comprender a cabalidad las nuevas dinámicas que se dan en nuestras sociedades. Hoy puede que Facebook, Twitter o Periscope sean algunas de las redes sociales que están de moda. En el futuro vendrán otras herramientas, no sabemos cuáles. De lo que sí tenemos certeza es que el periodismo sobrevivirá siempre y cuando apueste por contenidos de calidad”, finaliza Souza.



UN ENCUENTRO PARA ANALIZAR EL FENÓMENO

Según datos recabados en 2014, una de cada dos personas en Bolivia tiene acceso a internet. Puesto en porcentajes: el 46,3% de la población boliviana (4.981.684) tiene conexión móvil o fija que le da entrada al inmenso mundo de la red que tantas ventanas y oportunidades abre a los navegantes. Es tiempo, entonces, de fijarnos hacia dónde vamos. Tenemos una pista que está ante nuestros ojos y es inevitable: estamos conectados.

En ese camino está el periodismo. Es un camino de ida que no tiene retorno. Las nuevas tecnologías y el periodismo ya emprendieron esa ruta. Y esa sinergia será el tema central del seminario “¿Cómo ser tendencias en la redes sociales?” que, según el caso, puede mutar perfectamente a “¿Cómo ser tendencias en el periodismo de hoy?”.

Diego Muñoz, docente de la Universidad ORT de Uruguay y periodista de larga trayectoria a pesar de su juventud (40), analizará este fenómeno exponiendo su caso de éxito que ya lleva cinco años de suceso que se afirma fin de semana a fin de semana.

Muñoz creó una plataforma digital basada en un hashtag que se reproduce segundo a segundo y genera tendencia captando dos públicos imprescindibles: las grandes marcas dispuestas a pautar con suculentas sumas de dinero y la gente común y corriente de todos los ámbitos (actores, autores, periodistas, comediantes, empresarios, etc.) que encontró allí un sitio para manifestarse en los grandes (y no tanto) temas de las vida cotidiana.

¿De dónde viene esto? No es casualidad. Fue hace cinco años, cuando este tema estaba en pañales, que Muñoz vio que el público a la vez que veía por televisión los grandes eventos (premios Oscar, transmisiones de fútbol, etc.), comentaba lo que pasaba en dicho encuentro en su perfil de twitter. Al unísono. En una mano el Smartphone, en el otro el control remoto. Esto, por consecuencia, generaba una comunidad que caía en una red interminable. Un nuevo mundo.

Y allí explotó un camino que hoy está consolidado. Así viajó a Brasil y a Chile para el Mundial y la Copa América. Porque las grandes marcas creyeron y saben qué hacía allí se conduce el mundo de hoy. Muñoz afianzó el proyecto y el resultado está más sólido que nunca y de eso hablará en Santa Cruz durante el seminario que se realizará el 17 de noviembre.

Pablo Andrés Rivero, especialista boliviano en comunicación política e investigador experto en tecnologías de la información, hablará sobre la realidad de nuestro país. Esto lo logrará gracias a sus permanentes trabajos de investigación en campos de redes enfocadas en medios locales. Así Rivero sostendrá en números, datos y experiencias lo que Muñoz abarcará para crear un seminario y charla entre colegas sin antecedentes en Bolivia, que dejará espacio a una larga discusión que generará nuevos encuentros.



Para contactos e inscripciones al seminario comunicarse con: redesyperiodismo@gmail.com o al celular 750-02786

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