A partir de este sábado 4 de mayo, Susana Cuéllar junto a Pietro Accardi nos revelarán, por medio pantalla de Full Televisión, "La última meta" estudiantil. "Será un programa súper divertido, muy diferente a los demás formatos dirigidos a promociones. En el set reinará toda la energía de los invitados, fusionada con el dinamismo y espíritu contagiante de nosotros", enfatizó Susana Cuéllar.
El programa. "La última meta" tendrá una duración de una hora en la pantalla chica cruceña, todos los sábados, de 11:00 a 12:00, donde se conocerá un poco más de la vida estudiantil de 13 colegios de la capital cruceña, incluyendo una promoción de la ciudad de Montero. "La idea del programa es mostrar las diferentes cualidades de los chicos de la 'promo' invitada. Se valorará mucho la actitud y la presentación artística de los presentes", sostuvo Pietro Accardi.
Más de 'la última meta'. Según los jóvenes conductores, el show no será más de lo mismo, porque esta vez no se tratará de una cita de rivalidad, sino más bien de una hora donde los chicos del colegio invitado nos darán a conocer sus cualidades para el canto, el baile y un sinfín de juegos. "La idea es que todos nos divirtamos en conjunto. Si a alguien de los invitados se le ocurre personificar a algún cantante o vestir con un atuendo diferente lo podrá hacer, pues esta clase de iniciativa es la que buscamos generan con el programa", recalcó Accardi, quien añadió que "La última meta" tiene previsto estar en el aire hasta octubre del presente año.
Los presentadores. Para la simpática Susana Cuéllar, exchica Cyzone, será su gran estreno en la pantalla chica, por tal motivo se encuentra ultimando detalles de coordinación y manejo de escenario con su compañero (Pietro), todo con la finalidad de que el programa empiece con pie derecho y atraiga de esta manera la mayor cantidad de televidentes durante sus seis meses de vigencia. "Estoy con las 'pilas puestas' para dar lo mejor de mí. Trabajar con Pietro es una gran ayuda, ya que él cuenta con una basta experiencia en el manejo de programas juveniles", resaltó la bella modelo.
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martes, abril 30, 2013
lunes, abril 29, 2013
El periodista infiltrado
Menos mal que la BBC no envió a su periodista disfrazado con un grupo de estudiantes de la Universidad de Oxford, porque entonces el rector de la universidad, Chris Patten, habría tenido que enviar una enérgica carta de protesta al presidente del Consejo de Administración de la BBC, Chris Patten: “No entiendo cómo ha podido usted permitir...”. (Sí, son la misma persona).
Estoy hablando de la trifulca por el viaje del periodista John Sweeney a Corea del Norte con un grupo de alumnos de la London School of Economics (LSE), infiltrado por encargo del programa Panorama de la BBC. Puede que, en comparación con la necesidad de saber si el último Estado verdaderamente totalitario del mundo presenta una verdadera amenaza de guerra nuclear, esto parezca una tempestad en un vaso de agua (o una muy británica taza de té), pero nos empuja a reflexionar sobre cómo podemos descubrir las andanzas de esos regímenes perversos y llenos de secretos sin sacrificar nuestros valores y poner a otros en peligro en el intento.
Llevo gran parte de mi vida dedicado precisamente a eso, desde el periodismo y desde la universidad, por lo que me interesan las reacciones de las dos partes. Parto de una enorme comprensión hacia el reportero disfrazado. No tenemos ninguna obligación de ser sinceros con los tiranos. Y no hay nada como estar allí, en el sitio. El primer artículo que publiqué en un periódico estaba basado en mis experiencias durante una “visita de progresistas” a Albania, que padecía entonces un régimen totalitario muy parecido al norcoreano de hoy. Si Sweeney se hubiera infiltrado en una de las visitas que se organizan periódicamente a Corea del Norte, como han hecho otros periodistas, no merecería más que elogios. Pero no fue así, y el resultado es que nadie sale muy bien librado de esta historia.
La LSE tenía lógicos motivos para preocuparse. Al parecer, varios de los miembros del grupo no habían sido informados sobre su acompañante periodístico. Después de los hechos, los alumnos recibieron correos electrónicos amenazadores de un funcionario norcoreano, que amenazaba con hacer públicos sus “datos personales” por haber infringido las leyes de su país. Si alguno de ellos pretendía dedicarse profesionalmente a los estudios sobre Corea del Norte, este habría sido un mal comienzo. Sin embargo, la reacción pública de la LSE fue completamente desmesurada y quizá contraproducente.
La valoración que habían hecho con anterioridad los expertos de la BBC había llegado a la conclusión de que, en el peor de los casos, los estudiantes corrían el riesgo de que los retuvieran y los expulsaran, y es muy probable que fuera verdad. La LSE no tuvo en cuenta el legítimo interés que tiene para la opinión pública una investigación periodística de este tipo. Su exigencia de que no se emitiera el programa fue ridícula. Su reacción habrá conseguido seguramente que todos los regímenes autoritarios se pongan a buscar al gusano periodista oculto en cualquier grupo de estudio de la LSE. Más le habría valido presentar una protesta en privado ante la BBC.
Por su parte, la BBC mostró la propensión a la debilidad y las contemporizaciones retorcidas que parece caracterizar a sus últimos administradores. Si hubiera informado a todos los que iban en el grupo y hubiera obtenido su consentimiento por escrito, como aconseja su manual de estilo, ninguna persona razonable habría podido quejarse. “Al fin y al cabo, los estudiantes son adultos”, exclamó un antiguo director del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de Oxford. Por el contrario, da la impresión de que, en su mayoría, se enteraron sólo en parte, en conversaciones privadas con la mujer del periodista (una antigua alumna de la LSE, que participó en la organización del viaje) y el cámara, y no se les contó todo, por su propia protección, según la BBC.
Es una tontería sin sentido. Es la misma actitud de los directivos que ha hecho que en el programa de música de BBC Radio One se emitiera un mínimo fragmento de la canción Ding dong, ¡La bruja ha muerto!, con una breve explicación de su historia, cuando ya se había difundido ampliamente en internet como insulto póstumo contra Margaret Thatcher. Por el amor de Dios, querida BBC, decídete. O emites la maldita canción o no la emites. O les cuentas a los estudiantes lo que pasa y obtienes su consentimiento, o no.
En cuanto a los defensores de Sweeney, es normal pensar que el hecho de que su mujer organizara este viaje para una asociación de alumnos de la LSE era tentador. Pero un repaso de la página web de la BBC revela una historia publicada cinco días antes de la emisión de Panorama que explicaba las posibilidades turísticas de Corea del Norte. Un cliente satisfecho se califica a sí mismo de “turista de aventura”. Un experto en el programa nuclear de Pyongyang me ha contado que, cuando habló en un club de corresponsales extranjeros en Londres, resultó que la mitad de los periodistas presentes habían visitado Corea del Norte en viajes de ese tipo.
Además, el programa de la BBC no estuvo a la altura de las expectativas creadas. Fue interesante ver lo que les enseñan a los extranjeros —por ejemplo, un frío hospital modelo sin pacientes— y algunas tomas borrosas de lo que no les enseñan, como los pobres que viven en zanjas. Pero las reflexiones más interesantes eran, en su mayor parte, las de los expertos y desertores a los que habían entrevistado fuera del país. “Bienvenidos a la verdadera Corea del Norte”, declaraba Sweeney con gran pompa, de pie al otro lado de una alambrada construida, al parecer, para impedir que la gente de la calle se acercara al hotel en el que se alojaba su grupo. De ahí se pasaba a una imagen de lejos de unos edificios de pisos de aspecto miserable. Pero él no estaba en la verdadera Corea del Norte; estaba en un paisaje de cartón piedra, un auténtico pueblo Potemkin. En las siguientes escenas, en el centro de Pyongyang, bordeaba sin cesar el ridículo, con frases como “algo está pasando... se nota que la tensión va en aumento. Lo malo es que nos es imposible preguntar qué es lo que pasa. No podemos saberlo”.
Nada que ver con el libro Nothing to Envy de Barbara Demick, que relata con minuciosidad y emoción las historias personales de seis norcoreanos, a partir de largas entrevistas y otras fuentes de información a su alcance. Demick, una periodista que tiene diez años de experiencia en la región, reconoce las aportaciones de otros corresponsales, especialistas y expertos de todo tipo. El resultado es un libro fantástico, que nos presenta algunas de las verdades que los guías progresistas de las visitas a Corea del Norte suelen ocultar; para eso les pagan.
¿Cuál es la moraleja? Que, para conocer de verdad lo que ocurre en esos lugares llenos de secretos y maldades, son necesarios años de esfuerzo por parte tanto de periodistas como de estudiosos, dispuestos a compartir los frutos de sus respectivos trabajos.
Radio Deporte, 50 años en sintonía
Nació en el año de la epopeya. Más de un mes después de que Bolivia consiguió el título del Sudamericano de 1963, los hermanos Echavarría crearon uno de los programas deportivos más importantes de la radiodifusión boliviana.
“Medio siglo ha transcurrido desde aquel lejano 5 de mayo del 63”, recuerda Grover, quien se apresta a celebrar las bodas de oro de Radio Deporte, un país en sintonía.
Para celebrar sus 50 años, el programa distinguirá este viernes 3 a “las leyendas del deporte”, en una reunión que contará además con la presencia de periodistas, invitados especiales y gran parte de quienes pasaron por los micrófonos de la histórica producción.
Historia
Radio Deporte se inició en las frecuencias de Radio Méndez, en ese entonces el dial con más potencia que cubría en onda media prácticamente todo el país. Remberto, quien falleció en septiembre de 2012, y Grover fueron los ideólogos.
“En esas cinco décadas dedicadas fundamentalmente a transmitir los acontecimientos mas importantes, visitamos más de 120 escenarios deportivos de América y el mundo siguiendo a los equipos bolivianos”, asegura Grover Echavarría.
Por Radio Deporte pasaron destacados relatores y comentaristas como Lorenzo Carri, Heriberto Aramayo, Hernando Vásquez, Juan Carlos Costas y Bismark Kreidler; también permitió que jóvenes valores se consagraran en sus transmisiones.
“12 mundiales fueron difundidos en nuestras emisiones, en algunos casos con presencia de sus propios narradores en los mismos escenarios como sucedió el 94 junto a la Selección nacional en EEUU y el de Francia, cuatro años más tarde. Las últimas once copas América cubiertas desde las mismas sedes marcan un verdadero récord para la radio boliviana”, explicó el fundador del programa.
En la actualidad, Radio Deporte continúa con la tradición familiar. Tiene en sus filas a Fernando y Mauricio, hijos de Gróver, además de Roberto Acosta Echavarría, nieto de Remberto.
“La savia nueva con la que se nutre el programa permite suponer una trayectoria que seguirá marcando récords en el ámbito radial boliviano y sudamericano”, afirmó Grover, el máximo responsable del éxito de Radio Deporte, que ahora se difunde a través de la Red Patria Nueva.
50
añoscelebrará el 5 de mayo el histórico programa radial Radio Deporte.
“Un país en sintonía”
La conocida frase, “un país en sintonía”, que se escucha en cada transmisión, nació cuando Radio Illimani instaló equipos con alcance nacional e internacional, emisora en la que Radio Deporte está actualmente, bajo la nueva denominación de Red Patria Nueva, que tiene un alcance mayor aun.
En la actualidad, Gróver y Fernando Echavarría son los relatores y comentaristas. Mauricio y Roberto son los periodistas en la cancha. Javier se alejó en los últimos años, él fue otro Echavarría que aportó relatos y comentarios. El programa espera su pronto retorno a la actividad periodística radial.
Los éxitos
En las redes El programa radial es uno de los pioneros en las redes sociales, gracias a Ricardo Acosta quien actualiza datos en Twitter y Facebook.
Periodistas David Heredia, Óscar Toto Balllivián, Miguel Velarde, Carlos Ascarrunz, Fernando Espinoza, Carlos Jiménez, Alberto Funes, Óscar Sandoval, Marco Mejía, Leonardo Álvarez, Mauricio Caballero y Juan Carlos Toro, entre algunos, también pasaron por el programa.
“Medio siglo ha transcurrido desde aquel lejano 5 de mayo del 63”, recuerda Grover, quien se apresta a celebrar las bodas de oro de Radio Deporte, un país en sintonía.
Para celebrar sus 50 años, el programa distinguirá este viernes 3 a “las leyendas del deporte”, en una reunión que contará además con la presencia de periodistas, invitados especiales y gran parte de quienes pasaron por los micrófonos de la histórica producción.
Historia
Radio Deporte se inició en las frecuencias de Radio Méndez, en ese entonces el dial con más potencia que cubría en onda media prácticamente todo el país. Remberto, quien falleció en septiembre de 2012, y Grover fueron los ideólogos.
“En esas cinco décadas dedicadas fundamentalmente a transmitir los acontecimientos mas importantes, visitamos más de 120 escenarios deportivos de América y el mundo siguiendo a los equipos bolivianos”, asegura Grover Echavarría.
Por Radio Deporte pasaron destacados relatores y comentaristas como Lorenzo Carri, Heriberto Aramayo, Hernando Vásquez, Juan Carlos Costas y Bismark Kreidler; también permitió que jóvenes valores se consagraran en sus transmisiones.
“12 mundiales fueron difundidos en nuestras emisiones, en algunos casos con presencia de sus propios narradores en los mismos escenarios como sucedió el 94 junto a la Selección nacional en EEUU y el de Francia, cuatro años más tarde. Las últimas once copas América cubiertas desde las mismas sedes marcan un verdadero récord para la radio boliviana”, explicó el fundador del programa.
En la actualidad, Radio Deporte continúa con la tradición familiar. Tiene en sus filas a Fernando y Mauricio, hijos de Gróver, además de Roberto Acosta Echavarría, nieto de Remberto.
“La savia nueva con la que se nutre el programa permite suponer una trayectoria que seguirá marcando récords en el ámbito radial boliviano y sudamericano”, afirmó Grover, el máximo responsable del éxito de Radio Deporte, que ahora se difunde a través de la Red Patria Nueva.
50
añoscelebrará el 5 de mayo el histórico programa radial Radio Deporte.
“Un país en sintonía”
La conocida frase, “un país en sintonía”, que se escucha en cada transmisión, nació cuando Radio Illimani instaló equipos con alcance nacional e internacional, emisora en la que Radio Deporte está actualmente, bajo la nueva denominación de Red Patria Nueva, que tiene un alcance mayor aun.
En la actualidad, Gróver y Fernando Echavarría son los relatores y comentaristas. Mauricio y Roberto son los periodistas en la cancha. Javier se alejó en los últimos años, él fue otro Echavarría que aportó relatos y comentarios. El programa espera su pronto retorno a la actividad periodística radial.
Los éxitos
En las redes El programa radial es uno de los pioneros en las redes sociales, gracias a Ricardo Acosta quien actualiza datos en Twitter y Facebook.
Periodistas David Heredia, Óscar Toto Balllivián, Miguel Velarde, Carlos Ascarrunz, Fernando Espinoza, Carlos Jiménez, Alberto Funes, Óscar Sandoval, Marco Mejía, Leonardo Álvarez, Mauricio Caballero y Juan Carlos Toro, entre algunos, también pasaron por el programa.
JOHN ARANDIA “El fútbol boliviano necesita gente como Chumacero”
Periodista
Es una de las estrellas que tiene la televisión. Serio y pulcro a la vez. De análisis frío y enfoque equilibrado en el momento de dar una noticia. Tiene estudios en Harvard (Estados Unidos), y en Japón hizo cursos militares y policiales. Le ha sacado el jugo a todo. Hoy vive entre Santa Cruz y La Paz. Si algo lleva John Arandia en la sangre es pasión por el periodismo y un respeto único y fe ciega en Dios.
¿Por qué eligió el periodismo como profesión y cómo le va?
Creo llegué a la vida con esta misión, la comunicación ha sido parte de mí desde muy pequeño y hoy se ha profundizado. Es inexplicable que aún esté en medio de la problemática actual, en el análisis de la coyuntura, pero el periodismo no es mi única pasión también lo es la aviación, soy piloto civil.
¿Cuáles son sus hobbies?
Me encanta la fotografía, en mis ratos de ocio lo que más hago es ir fotografiando todo, también la aviación y pasar mucho tiempo con mis hijos.
¿Qué ejemplos sigue?
A los grandes hombres que dieron y le dan paz a la humanidad.
¿Le gusta el periodismo deportivo?
Me apasiona la forma del relato de los periodistas, si no puedo entrar a esta área es porque tengo pésima memoria, especialmente para los nombres; así que en un relato de futbol me equivocaría bastante en los nombres, aunque, eso sí, soy muy fotográfico para los rostros.
En algún momento, en prácticas de locución, era presentador de la publicidad, lo hice una, dos, tres veces de pequeño. Lo admiro, pero desconozco mucho del periodismo deportivo. Es que no estoy muy metido en el deporte y más bien hay gente especialista que me ayuda en el canal (Cadena A) cuando tengo que tomar algún tema.
¿Cómo ve al periodismo deportivo en Bolivia?
Lo veo con muy grandes valores. Me encanta. Veo una etapa de cambio, de surgimiento en los nuevos íconos de la radio. Me encanta ver cómo se mantienen los considerados hoy “padres del periodismo deportivo”, como ‘Toto’ Arévalo, los hermanos Echavarría, ‘Cucho’ Vargas. Me gusta el crecimiento de Ramiro Sánchez, Gonzalo Cobo, una nueva generación periodística.
Tenemos muy alta concepción del relato deportivo, no sé si del periodismo deportivo en sí; reitero, desconozco mucho, pero en el tema del relato hay muy buenas voces y unos añadidos en el relato que a uno lo hacen vivir cuando sigues un partido de fútbol.
¿Le gusta el deporte? ¿Cómo cree que está en el país?
La verdad, camino mucho y hace unos seis meses que voy al gimnasio, es más para combatir el estrés y por salud, y en algún momento pateamos pelota con los amigos. También juego ráquetbol, aunque el mayor ejercicio para mí es el mental, por la profesión que tengo.
¿Y cómo ve a nuestro fútbol?
Yo me enfocaría más en los jugadores, en el aspecto de la pasión de entregarse al futbol. Soy hincha pleno y me encanta, por ejemplo, el carácter que tiene Alejandro Chumacero de The Strongest, me encanta verlo, incluso fuera de la cancha, porque cuando nos encontramos en la calle nos saludamos.
Creo que hoy es difícil esa relación porque algunos jugadores tienen las narices más allá del cielo, creen tener contacto con Dios, se creen el último bastión del futbol a nivel mundial. Para mí la grandeza radica en la humildad. Gente como Chumacero necesita el futbol boliviano, que juegue con pasión, y que gane lo que tenga que ganar.
¿Hincha de qué equipo es?
Soy de varios, no soy apasionado de uno, pero alguna vez he vestido una chalina del Bolívar, que es el equipo de primera en mi corazón, pero al mismo tiempo está el cariño por Universitario, admiración por Real Potosí, mi cariño por San José, un Guabirá que pretende salir a flote, creo en un Wilsterman, al que no le está yendo muy bien.
Depende la ciudad en la que me encuentro, no es por conveniencia (sonríe), sino simplemente porque disfruto el futbol boliviano de una manera menos apasionada y más deportivamente.
¿Va al estadio con frecuencia o el trabajo no le permite?
No, no voy con frecuencia. Cuando mi hijo está muy entusiasmado de ir a ver un partido recién estoy dispuesto a que me empujen y me apreten la gente. Es que no me gusta el tumulto, lo odio.
¿Cómo ve a la Selección?
Yo no me trago eso de que hay que seguir con la fe, que hay que seguir esperando. Definitivamente, quisiéramos un criterio más amplio y un proyecto más a largo plazo, porque nuestras esperanzas a corto plazo nos traen más decepciones, cada vez mayores.
¿Le gusta que haya vuelto Xabier Azkargorta?
Es un hombre que se ha ganado esta nueva oportunidad, pero no se nos darán los mismos resultados que los de 1994; creo en el hombre y lo que ha hecho, pero desconfío de las situaciones que hasta ahora le han estado acompañando.
¿Qué le parece que el Rally Dakar pase por Uyuni en 2014?
Interesante, pues ya tengo reserva desde ahora en un hotel de Uyuni, iremos a cubrir y a presenciar el espectáculo.
¿Qué cree que necesitamos en del deporte para crecer?
Humildad y mucha pasión.
Ficha
El hombre
Nació en la ciudad de la Paz el 24 de junio de 1972. Es comunicador social y piloto civil de aviación. Tiene dos hijos: Adrián y Sebastián.
Un emprendedor
Actualmente es el Director Nacional de Noticias en Cadena A y conductor del programa nocturno ‘Todo A pulmón’. Es un apasionado por su profesión.
Cortitas
¿Bolivia?
Mi país, todo.
¿La Paz?
La tierra donde nací.
¿El periodismo?
Difícil pero gratificante.
¿Mundial Estados Unidos 94?
Un gran logro.
¿Bolívar?
El equipo que está en mi corazón.
¿Un lugar turístico que recomienda en Bolivia?
Uyuni.
¿Su mejor amigo?
Mis hijos.
Dios?
No lo he visto pero lo siento todos los días, al pedirle y agradecerle.
Es una de las estrellas que tiene la televisión. Serio y pulcro a la vez. De análisis frío y enfoque equilibrado en el momento de dar una noticia. Tiene estudios en Harvard (Estados Unidos), y en Japón hizo cursos militares y policiales. Le ha sacado el jugo a todo. Hoy vive entre Santa Cruz y La Paz. Si algo lleva John Arandia en la sangre es pasión por el periodismo y un respeto único y fe ciega en Dios.
¿Por qué eligió el periodismo como profesión y cómo le va?
Creo llegué a la vida con esta misión, la comunicación ha sido parte de mí desde muy pequeño y hoy se ha profundizado. Es inexplicable que aún esté en medio de la problemática actual, en el análisis de la coyuntura, pero el periodismo no es mi única pasión también lo es la aviación, soy piloto civil.
¿Cuáles son sus hobbies?
Me encanta la fotografía, en mis ratos de ocio lo que más hago es ir fotografiando todo, también la aviación y pasar mucho tiempo con mis hijos.
¿Qué ejemplos sigue?
A los grandes hombres que dieron y le dan paz a la humanidad.
¿Le gusta el periodismo deportivo?
Me apasiona la forma del relato de los periodistas, si no puedo entrar a esta área es porque tengo pésima memoria, especialmente para los nombres; así que en un relato de futbol me equivocaría bastante en los nombres, aunque, eso sí, soy muy fotográfico para los rostros.
En algún momento, en prácticas de locución, era presentador de la publicidad, lo hice una, dos, tres veces de pequeño. Lo admiro, pero desconozco mucho del periodismo deportivo. Es que no estoy muy metido en el deporte y más bien hay gente especialista que me ayuda en el canal (Cadena A) cuando tengo que tomar algún tema.
¿Cómo ve al periodismo deportivo en Bolivia?
Lo veo con muy grandes valores. Me encanta. Veo una etapa de cambio, de surgimiento en los nuevos íconos de la radio. Me encanta ver cómo se mantienen los considerados hoy “padres del periodismo deportivo”, como ‘Toto’ Arévalo, los hermanos Echavarría, ‘Cucho’ Vargas. Me gusta el crecimiento de Ramiro Sánchez, Gonzalo Cobo, una nueva generación periodística.
Tenemos muy alta concepción del relato deportivo, no sé si del periodismo deportivo en sí; reitero, desconozco mucho, pero en el tema del relato hay muy buenas voces y unos añadidos en el relato que a uno lo hacen vivir cuando sigues un partido de fútbol.
¿Le gusta el deporte? ¿Cómo cree que está en el país?
La verdad, camino mucho y hace unos seis meses que voy al gimnasio, es más para combatir el estrés y por salud, y en algún momento pateamos pelota con los amigos. También juego ráquetbol, aunque el mayor ejercicio para mí es el mental, por la profesión que tengo.
¿Y cómo ve a nuestro fútbol?
Yo me enfocaría más en los jugadores, en el aspecto de la pasión de entregarse al futbol. Soy hincha pleno y me encanta, por ejemplo, el carácter que tiene Alejandro Chumacero de The Strongest, me encanta verlo, incluso fuera de la cancha, porque cuando nos encontramos en la calle nos saludamos.
Creo que hoy es difícil esa relación porque algunos jugadores tienen las narices más allá del cielo, creen tener contacto con Dios, se creen el último bastión del futbol a nivel mundial. Para mí la grandeza radica en la humildad. Gente como Chumacero necesita el futbol boliviano, que juegue con pasión, y que gane lo que tenga que ganar.
¿Hincha de qué equipo es?
Soy de varios, no soy apasionado de uno, pero alguna vez he vestido una chalina del Bolívar, que es el equipo de primera en mi corazón, pero al mismo tiempo está el cariño por Universitario, admiración por Real Potosí, mi cariño por San José, un Guabirá que pretende salir a flote, creo en un Wilsterman, al que no le está yendo muy bien.
Depende la ciudad en la que me encuentro, no es por conveniencia (sonríe), sino simplemente porque disfruto el futbol boliviano de una manera menos apasionada y más deportivamente.
¿Va al estadio con frecuencia o el trabajo no le permite?
No, no voy con frecuencia. Cuando mi hijo está muy entusiasmado de ir a ver un partido recién estoy dispuesto a que me empujen y me apreten la gente. Es que no me gusta el tumulto, lo odio.
¿Cómo ve a la Selección?
Yo no me trago eso de que hay que seguir con la fe, que hay que seguir esperando. Definitivamente, quisiéramos un criterio más amplio y un proyecto más a largo plazo, porque nuestras esperanzas a corto plazo nos traen más decepciones, cada vez mayores.
¿Le gusta que haya vuelto Xabier Azkargorta?
Es un hombre que se ha ganado esta nueva oportunidad, pero no se nos darán los mismos resultados que los de 1994; creo en el hombre y lo que ha hecho, pero desconfío de las situaciones que hasta ahora le han estado acompañando.
¿Qué le parece que el Rally Dakar pase por Uyuni en 2014?
Interesante, pues ya tengo reserva desde ahora en un hotel de Uyuni, iremos a cubrir y a presenciar el espectáculo.
¿Qué cree que necesitamos en del deporte para crecer?
Humildad y mucha pasión.
Ficha
El hombre
Nació en la ciudad de la Paz el 24 de junio de 1972. Es comunicador social y piloto civil de aviación. Tiene dos hijos: Adrián y Sebastián.
Un emprendedor
Actualmente es el Director Nacional de Noticias en Cadena A y conductor del programa nocturno ‘Todo A pulmón’. Es un apasionado por su profesión.
Cortitas
¿Bolivia?
Mi país, todo.
¿La Paz?
La tierra donde nací.
¿El periodismo?
Difícil pero gratificante.
¿Mundial Estados Unidos 94?
Un gran logro.
¿Bolívar?
El equipo que está en mi corazón.
¿Un lugar turístico que recomienda en Bolivia?
Uyuni.
¿Su mejor amigo?
Mis hijos.
Dios?
No lo he visto pero lo siento todos los días, al pedirle y agradecerle.
50 años de ‘radiodeporte’
El 5 de mayo de 1963 fue lunes. A las 12.15 de aquél día comenzó a caminar RadioDeporte y el domingo que viene cumplirá 50 años de ser “un país en sintonía”.
Las ondas de la entonces nueva radio Méndez llevaron al éter las voces de Remberto —quien falleció hace poco— y Gróver Echavarría, los directores del programa, y de Jorge Hochmann, su colaborador inicial.
En el país todavía se hablaba del título sudamericano obtenido por Bolivia el 31 de marzo en Cochabamba. Quienes hicieron la cobertura de ese certamen se dieron una corta vacación y antes de regresar a la actividad, los hermanos Echavarría pensaron en crear una propia organización deportiva, y la concretaron.
La primera emisión, que se extendió hasta las 13.00, fue desde un estudio, un informativo deportivo en tiempos en que Bolívar y The Strongest eran los protagonistas centrales del fútbol paceño en las programaciones de sábado y domingo.
“Alberto Méndez, director propietario de la radio, fue el padrino del programa. Queríamos algo de independencia para opinar y todo comenzó como una afición, se convirtió en profesión y ahora es la pasión que se mantiene vigente”, dice Gróver Echavarría, director del espacio.
Fue Hochmann quien propuso el nombre de RadioDeporte. La sugerencia fue aceptada de manera unánime, en un tiempo en que ni se pensaba en la televisión en Bolivia.
“Tuvo eco en varios países en el exterior, pero todos ellos son posteriores al nuestro, RadioDeporte Bolivia es más antiguo”.
Una frase que está íntimamente ligada a la organización es “un país en sintonía”, que Gróver, habitual viajero, la trajo de Perú, del programa Ovación y la asoció porque radio Illimani había aumentado la potencia de sus transmisores para llegar a todo Bolivia y al exterior.
“Nos sentimos privilegiados por tener sintonía nacional, porque nuestro objetivo es ser de todo un país, no de una sola región”. Una de las cualidades de los Echavarría fue la capacidad de “dibujar” para el oyente lo que sucedía en la cancha. Aún hoy, el aficionado que no está en el estadio o no sigue por Tv el partido tiene una descripción cabal de una jugada.
“Es un privilegio trabajar en lo que nos gusta. Tuvimos la costumbre innata de meternos en el partido, de vivirlo intensamente y mediante la palabra transportamos imaginariamente al oyente al escenario deportivo. No tuvimos una escuela, lo adquirimos en el mismo programa, pues una cosa es narrar una jugada cuando la pelota está en el medio y otra cuando está en el área; cambia la modalidad y la intensidad, de manera que el oyente sabe dónde está el balón y se anticipa a lo que puede pasar”.
RadioDeporte ha sido testigo de varios hechos trascendentales en nuestro balompié. En un lugar privilegiado está el haber acompañado a Bolivia en el Mundial de Estados Unidos 94.
Antes (1993), el triunfo de Bolivia a Brasil que allanó el camino a esa cita. El gol de Marco Etcheverry es el que Gróver relató con más pasión.También la presencia de Bolívar en la final de la Copa Sudamericana en 2004.
Con el paso de los años la gente asoció al programa con “los Echavarría” y los hermanos la consolidaron con la canción que no se cambia desde 1981.
“Fue Remberto, durante su presencia en el Mundialito jugado en Uruguay, quien tuvo la idea y le entregó las pautas al equipo de trabajo de Jorge Lencina. Y sigue vigente”.
Años después, el grupo de música Los Genios envió una grabación de sintonía, pero no le gustó a la audiencia.
“Que la gente cante nuestra canción es el mejor pago que tenemos de muchos amigos desconocidos que nos saludan”.
El programa también ha servido para dar lecciones de cómo hablar correctamente el español.
“Hemos tratado de darle una variedad al idioma que es riquísimo en términos. Queremos enseñar al oyente, no reiteramos conceptos y no cansamos con el uso de los mismos términos. Tratamos de aprender y cultivarnos, para ello la lectura es fundamental y no la abandonamos. En este acápite Remberto se llevó la flor como el maestro de la palabra, escucharlo era recibir una lección de lenguaje”.
El buen uso del español tiene que ver con que el espacio nació en la época dorada de la radio. Profesionales de gran capacidad y trayectoria estaban al frente de los micrófonos.
“En los inicios de RadioDeporte para competir uno estaba obligado a estudiar mucho. En esa época no era ser primero, sino tratar de igualar a gente de mucho mérito. Eso nos obligó a ser más y a mejorar nuestra capacidad de hacer un buen programa”.
Un oyente les llamó Gróver y Remberto a sus hijos En 50 años de historia son muchas las anécdotas de RadioDeporte, tanto en el país como el exterior. Sin embargo, una de las que más recuerda su director es la que sucedió con un oyente en Cochabamba.
Cuenta que en el valle iba camino al estadio Félix con un maletín que tenía el logo del programa y en el trayecto se le acercó una persona.Era un seguidor de las transmisiones y que cada fin de semana vivía al lado de su radio.
“Me dijo que nos escuchaba desde pequeño, que su padre le puso de nombre Gróver porque era fanático del programa”.
“Caminamos —recuerda— unas cuadras con mi tocayo. Agarraba de la mano a su pequeño y le pidió que dijera su nombre, el niño respondió Gróver y que su hermano mayor se llama Remberto”.
“Son esos gratos regalos que tonifican nuestra actividad, es algo que no tiene precio; pero a la vez son el motor que impulsa a seguir adelante, a mirar el pasado para corregirnos”.
Recuerda que cuando salían a la calle los hermanos, la gente se confundía y llamaba a uno con el nombre del otro.
“Sólo nos quedaba sonreír y responder a las personas o levantar la mano para devolver la gentileza. Está fresco en nuestra memoria el cariño que hemos ganado en estos años”.
‘El gol hay que cantarlo, no gritarlo’
Los Echavarría siguieron el ejemplo del fallecido relator argentino Fioravanti y en sus transmisiones cumplieron a rajatabla la regla de que el gol hay que cantarlo, no gritarlo.
“Cada gol tiene su historia y arranca la emoción que un relator puede transmitir a sus oyentes. Para mí es canto, no grito porque debe tener algo de melodía para no lastimar el oído. Es lo que más exijo a los relatores que llegan a nuestro grupo”, dice Gróver Echavarría.
El programa sigue la línea de que el gol debe ser atractivo para el público. “Le tiene que gustar, no es cuestión de alargar y que el oyente se desespere por saber de qué equipo es la anotación. Debe durar cierto tiempo de segundos, que sean tolerables”.
RadioDeporte siempre ha sido valorado por la crítica constructiva, sin denigrar a nadie. Una persona clave para ello fue el fallecido Remberto Echavarría, un cultor del buen español.
“Una cosa es ser crítico y otra atacar a una persona. Por ahí se sale una expresión en el fragor del momento, pero siempre guardamos la línea de respeto, no hay el tú. Con Remberto y mis hijos siempre nos tratamos de usted”.
Ello ayudó mucho para recibir el mismo trato de parte de un entrevistado.
Echavarría está convencido de que tiene acogida en el público y que esa línea la va a mantener hasta el último día que sea director del programa, a pesar de las sugerencias que llegan para cambiar.
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