jueves, marzo 19, 2015

El conductor de La Revista de Unitel, Ronald Arnez heredó su talento actoral a su hija

Cuando el presentador de Unitel, Ronald Arnez habla de su hija Mía Gaviota, “la primera Gaviota que obtuvo Bolivia” dice bromeando, sus ojos adquieren un brillo especial y cada una de sus palabras se recargan de esa emoción que caracteriza a los papás primerizos.

“Ella me cambió la vida”, dice al empezar la entrevista.

Ese cambio al que se refiere Ronald se refleja integralmente en su vida, tanto así que desde que Gaviota llegó al mundo, hasta su departamento adquirió más color.

Y es que gran parte de la sala del presentador de televisión parece una auténtica juguetería. Peluches, rompecabezas de goma tendidos como alfombra en el piso, sonajeras, son solo algunos de los juguetes que Ronald usa para entretener a su hija.

A pesar de que Ronald no es la primera persona a la que Gaviota ve cuando despierta, porque él sale a trabajar al canal a las cinco de la madrugada, cuando les toca estar juntos sí que saben pasarla bien.

Juegan, comen e incluso actúan. Sí, a pesar de que Gaviota no tiene ni un año de edad cumplido, cada día da muestras del talento actoral que heredó de su padre.

Además de actriz -“la actriz que a futuro sacará cara por Bolivia”, dicen esperanzados los seguidores de Ronald en las redes sociales-, Gaviota también adora las cámaras, así lo demostró durante la sesión fotográfica que OPINIÓN realizó con ella y su papá.

Sonrisas por doquier, miradas fijas al lente del fotógrafo e incluso poses con gafas de sol, son algunas de las actitudes que, como dice su polera, convirtieron a Gaviota en “reina por un día”.

Esta pequeña, confiesa Ronald, le da “energía para dibujar sonrisas en la pantalla”. Agrega que todos los días antes de ir al canal entra al cuarto de su pequeña y la contempla por los menos durante un minuto.

“Hace muchos meses que no duermo bien, pero soy el hombre más feliz del mundo”, concluye.

“No es el típico papá, él le cambia pañales y la baña”

Cinthya Jaldín, mamá de Mía Gaviota Arnez, dice que Ronald es un “excelente papá” porque, sin excusa alguna, cambia pañales y baña a su hija. “Incluso le cocina mejor que yo”, confiesa Cinthya.

Al respecto Ronald dice: “todos deben pensar que soy un Pocholo”. Pero si hay algo que le gustó del hospital estadounidense en el que nació su hija es que le enseñaron a realizar tareas que todo papá debería aprender, por ejemplo preparar la leche.

Ronald dejará de cumplir estas labores porque en unos días más su hija y su esposa se irán a Estados Unidos a visitar a sus abuelos maternos. “Yo iré allá en mayo, con la gira de Fico’s y volveremos los tres juntos a Cochabamba”, dice.


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